Puede que muy pocos hayan oído hablar de Goichi Suda (a menos que tengas una Wii y le dediques tu tiempo a algo más substancioso que el Wii Fit o el Aprende a Cocinar Conmigo), pero hablar de este desarrollador nipón es hablar de uno de los gurús más importantes que nos encontramos actualmente en la industria japonesa gracias a su peculiar humor negro y bastante cafre, repleto de excentricidades y con enormes referencias a la cultura pop, más que por su habilidad en crear grandes juegos. En Europa sólo hemos podido disfrutar de sus últimas obras, como la saga No More Heroes para Wii o el interesante Killer 7 que apareció para Game Cube y PS2 hace unos 6 años y que desarrolló junto con la producción de otro enorme gurú: Sinji Mikami, responsable de la saga Resident Evil hasta su cuarta entrega y del reciente Vanquish.
Análisis
Desmontamos lo que jugamos.
¿Tenéis algún amiguete de esos de toda la vida que simplemente continúan en tu círculo por mérito del tiempo dado...
La noticia de que los creadores de Gears of War iban a dar rienda suelta a sus ansias de destrucción descerebrada fue muy celebrada en esta santa casa. El desarrollo de un FPS que dejase atrás cualquier tipo de historia para centrarse en crear un estilo de juego basado en los combates constantes a golpe de combos resultaba lo bastante tentador como para no dejar pasar el título de People Can Fly y Epic Games. Precisamente han sido los chicos de Epic los que, comandados por el inefable Cliff.B, inundaron la red con declaraciones y vídeos en los que se quejaban con ironía de la situación actual de los FPS y en su favor hay que decir que han hecho todo lo posible por desmarcarse (aunque sólo en algunos aspectos) de la tendencia actual. Veamos que tal les ha ido.
En Nivel Oculto hemos querido esperar para nuestro análisis de L.A. Noire. Estábamos ante algo grande que iba a necesitar mucho tiempo, y decidimos dárselo. Aquí está el resultado.
Ha llovido bastante desde que el primer Mortal Kombat apareció en sistemas arcade, allá por 1992. Las cosas eran distintas por entonces, y su alto grado de violencia, unido a personajes directamente digitalizados (y no sprites, como en otros juegos) hicieron que la gente se llevara las manos a la cabeza. Desde un principio fue un juego de lucha más centrado en el humor, la violencia paródica (con los fatalities, movimientos en los que matábamos al rival) y los ataques especiales que las combinaciones de botones (una de las críticas fue que los ataques eran prácticamente los mismos), y ambas cosas quedaron como "marca de la casa". Desde entonces han seguido apareciendo entregas (incluso spin-offs como Shaolin Monks) que añadían más movimientos finales (convertir al adversario en bebé, hacer las paces, reventarlo a golpes con un combo enorme) y añadiendo más detalles en su jugabilidad (introducir combos y diferenciar a los luchadores).
Los "Tower Defense" son un género que lleva con nosotros toda la vida, pero que en los últimos tiempos ha ido ganando adeptos gracias a títulos como 'Plants vs Zombies' y sobre todo por su facilidad para adaptarse a todo tipo de plataformas, incluidas iOS y Android. En medio de este resurgir de un género tan sencillo de comprender como difícil de dominar surge Anomaly: Warzone Earth, que nos propone una nueva vuelta de tuerca, poniéndonos en la piel de los atacantes en vez de en la de los defensores.
La última expansión de Dawn of War 2 nos trae unas cuantas cosas: una nueva raza jugable, una nueva campaña y un señor con bigote. UN SEÑOR CON BIGOTE.













