"Se detuvo y miró más allá de los campos. Viento en el este. La blanda ceniza moviéndose en los surcos. Deteniéndose. Moviéndose de nuevo. Él ya lo había visto antes. Dibujos de sangre seca en los rastrojos y grises vísceras enroscadas allá donde los muertos habían sido destripados como animales y llevados a rastras." - La Carretera, Cormac McCarthy
Análisis
Desmontamos lo que jugamos.
Mass Effect es el inicio de la trilogía galáctica de Bioware que esta semana llega a su conclusión. Un camino que lleva recorriéndose desde que apareciera 2007 como exclusiva para XBOX360, y que terminó de catapultar a la compañía al Olimpo de las desarrolladoras. Mucho ha llovido desde entonces (compra de EA de por medio), pero nunca está de más echar la vista a atrás y redescubrir el inicio de la saga.
Parece mentira que haya pasado tanto tiempo desde que conseguí hacerme con una copia de este juego. En aquél entonces no tenía ordenador donde jugar, así que mi padre hacía la vista gorda y agarraba su portátil para jugar siempre que no mirara. Y allí estaba yo, flipando delante de aquel portátil. Me enfrentaba a un juego sin diálogos, sin notificaciones en la pantalla, sin textos y con puzles de point & click. Aun así, es prácticamente imposible perderse.
El terror me llenaba a medida que se iba desvelando más y más sobre Alan Wake's American Nightmare. No era un miedo producido por su condición de survival horror (ni siquiera el primero lo fue), sino más bien una náusea que se deslizaba por mi garganta, un grito mudo que quería salir de mi boca y expresar en voz bien alta: ¡No la caguéis más aún! Y es que desde Remedy, quizá en un acceso de enajenación mental transitoria, prometían haber captado lo que los fans deseaban en un juego de Alan Wake: ¡acción y más acción!
En mis sueños más inquietos, veo ese pueblo. Silent Hill. Prometiste volver a llevarme allí algún día. Pero nunca lo hiciste. Y ahora estoy aquí sola... En nuestro "lugar especial" Esperándote...
¿Qué? Day of the Tentacle
¿Quién? Tim Schafer y Dave Grosman
¿Cuándo? 1993 para PC
¿Por qué? Porque Day of the Tentacle es la muestra perfecta de la edad de oro de las aventuras gráficas. Un título lleno de cariño, con un sentido del humor excepcional y unas premisas jugables que, dentro de las establecidas por el género, se permiten innovar introduciendo cosas como el viaje en el tiempo y el intercambio de personajes y épocas.
Un año después de su Final Fantasy XIII, Square Enix anuncia un nuevo título, y no una nueva entrega numérica, sino una secuela directa, Final Fantasy XIII-2, con la firme promesa de enmendar aquellos errores que palidecía la entrega original. Como no, con el mismo motor Crystal Tools y reciclando personajes, enemigos, algunos escenarios… En fin, la historia se repite. Ahora, con esta secuela ya en nuestras manos, podemos afirmar que Square Enix ha cumplido sobradamente sus promesas. Pero con sacrificios.
Después de haber desglosado por completo este Revelations, cualquiera puede hacerse una idea por los derroteros que se dirigirá la sexta entrega si nos ceñimos a las declaraciones de sus desarrolladores. Y es que el título de 3DS no nos da únicamente una idea aproximada, sino que además nos devuelve algo la esperanza del futuro de la saga, sobre todo para aquellos que echen de menos a la esencia del Survival Horror en estado puro.













