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Mass Effect es la apuesta de Bioware por traer el rol a la generación actual de consolas. Aparecido en 2007 en exclusiva para la máquina de Microsoft, tenía la difícil labor de continuar una estela marcada por Knights of the Old Republic y Jade Empire, ambos éxitos de crítica y ventas (el primero fue el juego vendido más rápidamente para la primera XBOX). Con esto en mente, y con la necesidad de llegar a una nueva hornada de jugadores que consume fundamentalmente shooters (hubo un momento de absoluta saturación de FPS y shooters en tercera persona en el mercado), los canadienses se pusieron manos a la obra.

¿Cuál era la idea? Facturar un juego de rol occidental basándose en sus amplia experiencia, pero hibridándolo con el género que demandaba el consumidor. Así nace Mass Effect, como un shooter peculiar, pero con un espíritu rolero importante. Realmente la compañía no había inventado nada, y sin embargo, funcionó tan bien que muchos juegos empezaron a seguir un patrón similar: acción alejada de los tradicionales turnos y la importancia de las conversaciones y decisiones. Así, aparecieron títulos como Rise of the Argonauts o Alpha Protocol, que imitaban sin descaro parte de la fórmula del juego: Mass Effect sentó cátedra en lo que debe ser un juego de rol occidental, y tan alargada es su sombra que llegó a fagocitar a otro desarrollo de la propia compañía, Dragon Age: Origins, y convirtió Dragon Age II en un título muy similar al coloso espacial.

¿Por qué es tan importante e influyente? Porque funciona a la perfección. Aunque como shooter no es de lo mejor (hay problemas con las coberturas, y la munición es “infinita” a menos que se sobrecaliente el arma), al combinarse con toda su vertiente orientada a la trama y la gestión del personaje, la mezcla es fantástica. Y a la jugabilidad hay que añadir lo más importante: un guión y una ambientación que bien pueden dar para algo más que una trilogía (y de hecho ya hay spin-offs para iOs, novelas…)

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Mass Effect nos pone en la piel del Comandante Shepard, que podremos editar a nuestro gusto, eligiendo desde su aspecto hasta su sexo y habilidades. Estamos en el año 2183, y la humanidad hace 35 años que descubrió que no estaba sola. El universo está poblado por todo tipo de razas, y regulado por el “Consejo”, gobernado por las tres razas más poderosas. Poco a poco, desde el inicio del juego, y gracias a la narrativa y un códice que podemos consultar en cualquier momento, iremos conociendo la ambientación y sumergiéndonos en ella, hasta llegar al punto álgido en el que Shepard empieza a trabajar para el Consejo para pararle los pies a un agente renegado. Aunque a priori la trama no podría parecer nada de otro mundo, el juego está plagado de personajes carismáticos, mundos bellísimos que explorar y un guión que parte de lo simple para catapultarnos a lo épico y dejarnos varios interrogantes para los siguientes títulos.

Además, como en los demás títulos de la desarrolladora, se hace énfasis en la capacidad del jugador de tomar decisiones, en su forma de comportarse (siendo un buenecico espacial o un hijo de puta que hace lo que haga falta para salirse con la suya), pero nunca llegando a tomar el papel de villano. Algunas de las decisiones son accesorias, pero las más importantes las llevaremos hacia las siguientes entregas, pudiendo decidir cosas como si muere un compañero de escuadrón o quién gobernará más adelante la galaxia. De hecho, el jugador está obligado a potenciar la capacidad conversadora del protagonista si quiere salirse con la suya en la mayoría de desafíos conversacionales que encuentre, llegando a resolver problemas hablando antes que con las armas (esto, en el combate final, es espectacular). Además, se valora la interacción con otros personajes, especialmente los compañeros, que irán confiando en nosotros y revelándonos detalles personales si mostramos interés en ellos; pudiendo incluso llegar al punto de iniciar un romance con alguno.

Siguiendo con el acierto de la ambientación, las clases de personaje están también basadas en ella. Así, encontramos que además del típico guerrero (llamado “soldado”) hay dos tipos de personaje con poderes: los ingenieros (orientados a la tecnología) y los bióticos (que vienen a ser los “magos” del juego), y las tres clases pueden cruzarse para dar lugar a clases mixtas (que en este primer título no pasan de mezcla, pero en los siguientes alcanzan entidad propia y se diferencian de manera brutal a la hora de jugar). Notaremos las diferencias entre clases especialmente en los combates, cuando podremos usar los distintos poderes y parar por un momento la acción para tomar decisiones tácticas (éste es el último residuo de los clásicos combates por turnos). Todo esto le da algo distinto al jugador, y le ayuda a librarse del cliché de “espada y brujería” asociado al rol occidental.

Lo mejor es que consiguen que nos lo creamos, que veamos con total nitidez que el futuro de la raza humana está en las estrellas, y que al llegar al siglo XXII conoceremos a las demás razas que se encuentran en el juego. El trabajo es tan concienzudo que raya la obsesión, y encontramos eventos históricos, tratados entre especies y toda una serie de detalles que nos hacen entender que han pasado muchas cosas hasta que el ser humano llegó a las estrellas, que el mundo está vivo. Ésa es la baza principal de Mass Effect como juego de rol. Hace que de verdad nos pongamos en el papel de un Shepard desdibujado, y que lo complementemos con nuestra personalidad, que vivamos su epopeya como si fuera la nuestra, y que vayamos descubriendo el escenario ingente que tenemos por delante a medida que nos adentramos en él.

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A nivel técnico el mimo es similar. Para la época los gráficos son muy potentes, aunque se ven lastrados en ocasiones por una carga demasiado lenta de texturas. Lo más importante es que la dirección artística está trabajadísima en los escenarios (especialmente los mundos que encontramos, cada uno con su propio cielo) y las animaciones faciales son soberbias. El diseño de la Normandía (la nave de Shepard, que es casi protagonista de los juegos también) es ya icónico, y el trabajo que se ha hecho para generar las demás razas es creíble y las hace realmente diferentes unas de otras; con distintas animaciones, tonos de voz…

El doblaje está también a la altura, y repiten algunos actores que ya trabajaron en títulos anteriores de Bioware; y la banda sonora (a cargo de Jack Wall y Sam Hullick) consigue algo a lo que aspira todo compositor: es reconocible. Está muy bien usada, casa a la perfección con la ambientación futurista, y el tema principal es tan característico que ya ha pasado al imaginario colectivo del jugón y se ha mantenido en las siguientes entregas.

A pesar de todo esto, no todo es perfección en Mass Effect. Por ejemplo, jugablemente está muy por debajo de la mayoría de shooters puros, y encontramos de cuando en cuando problemas con las coberturas o la inteligencia artificial de los compañeros. Además, las misiones secundarias demuestran una dejadez absoluta, pues, aunque tienen un mínimo de trama, nos llevan a visitar una y otra vez el mismo almacén regentado por los mismos malvados piratas espaciales. Sin embargo, el jugador soportará esto sin ningún problema, porque tal es la intensidad de la trama, la inmersión del juego y la potencia del clímax final que hará que nos olvidemos de cualquier fallo que pueda tener el juego.

Ése es el mérito final de Mass Effect: a pesar de sus evidentes defectos ha envejecido bien y es de esas historias que agarran al jugador y no lo sueltan. En la memoria queda un villano perfecto como Saren, con sus motivaciones y trasfondo, que lo alejan del típico malvado de opereta y lo acercan más al concepto de “rival” o “adversario”, y el jugador cargará para siempre con las decisiones de su primera partida. Será imitado por mucho tiempo, y en breve conoceremos su conclusión, y lo peor será no poder jugarlo de nuevo y sentir lo que uno sintió la primera vez. Por todo lo que es y todo lo que significa, podría decirse, que a nivel de rol, Mass Effect es el Final Fantasy VII de esta generación.

Javier Alemán
Javier Alemán
Co-administrador de Nivel Oculto. Escribo libros y vivo una hora por detrás del mundo civilizado. Una vez Juanma me emborrachó en un restaurante alemán.
Showing 3 comments
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    Thaliontil
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    Qué decir aparte de lo que has dicho tú ya. Juego impresionante, especialmente por su historia. Tuve la “mala suerte” de tener que jugarlo hace solo seis meses debido a que nunca había encontrado la oportunidad de comprarlo, pero al verlo por diez euros en el Fnac no me pude resistir. Este y su continuación son una maravilla, y me ha gustado especialmente que sigan manteniendo el ambiente rolero aunque en el segundo se haya pasado más al modo “Shooter” (según lo veo yo). El tercero lo espero ansiosamente para mi cumpleaños en mayo.
    Y tal y como dije antes, quiero reseñar de nuevo la historia. Es absolutamente BRUTAL, por todo lo que han construido, por como logran que consigas apoyar a una raza alienígena, o que te interese mucho su cultura (en mi caso Krogan y turianos) y llegues a desarrollar asco por lo que hicieron algunos, léase la genofagia o todo lo ocurrido en el incidente con los Geth (el personaje de Legión me pareció un puntazo). No he leído las novelas y no sé de su calidad, pero esto da para una serie/película y un buen juego de rol d20. Porque Shepard y la galaxia que se han currado los señores de Bioware lo merecen.
    Y para terminar, dejaré una frase que me encantó del final del primer juego, por el epicismo que transmite, por su grandiosidad y el momento en el que se dice. La he visto varias veces de nuevo en youtube, pero es que en el momento en que la viví por primera vez me puso los pelos como escarpias, y hay pocos juegos que hayan logrado eso:
    “-Comandante, ¡detectamos refuerzos!-
    -¡Es la Alianza!, gracias a la Diosa…-”
    http://www.youtube.com/watch?v=TjternPJnIE (Evidentemente spoiler).
     

  • Dr.Alemán
    Dr.Alemán
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    Me alegra que te haya gustado.

    Yo también pienso que la ambientación que han trabajado Bioware daría fácilmente para unos cuantos juegos más, además de para un buen básico (con sus suplementos) para jugar partidas de rol en mesa. Cosa que Bioware hicieron ya, sacando básico de Dragon Age: Origins, aunque es bastante mierder.

    Ya que dices que no has leído los libros, tenemos dos reseñados en la web:

    https://niveloculto.com/tambien-leemos-mass-effect-ascension/

    https://niveloculto.com/tambien-leemos-mass-effect-revelacion/

    Y si te paseas por la parte de abajo del todo, tienes en las entradas destacadas varios artículos que hicimos sobre Mass Effect, con motivo del lanzamiento de la tercera entrega.

  • Avatar
    Asterix
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    A mi me costó engancharme la primera vez al juego. De hecho lo puse y lo dejé a los 2 días porque me parecía que los combates eran infumables por el tema de las pausas y tal…no me aclaraba.
    Un año después, durante una época en la que no me gustaba nada, lo volví a poner y me enganchó, y mucho.
    El juego tiene una cantidad de detalles brutal, tanto gráficamente como argumentalmente, hay decisiones que me hicieron hasta sentirme mal por tomarlas y un final muy épico.
    Desde luego merece estar en este top

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