Tercer episodio del videojuego serial de The Walking Dead. Ya llegamos al ecuador de la "primera temporada" (se ha confirmado una segunda) y sigue el buen ritmo. Dentro os cuento más.
Análisis
Desmontamos lo que jugamos.
¿Es Home un videojuego, o no? Dependerá mucho de quien se acerque a él su definición. Aquí no lo tenemos demasiado claro, pero nos parece un título meritorio con muy buenas ideas, un buen valor de rejugabilidad y un precio asequible.
No soy un gran fan de los comics en general ni del hombre araña en particular, pero tenía curiosidad con este juego. Había visto algunos vídeos y parecía contar con lo que debe pedírsele a este héroe, poder ir a nuestro antojo en una gran ciudad.
En ajedrez, un gambito es una apertura en la que el jugador suele sacrificar una pieza para ganar ventaja. Como en cualquier otro juego, esto puede salir bien o mal. En Leviathan, Bioware han decidido hacer lo mismo con uno de sus secretos argumentales: sacrificar uno de sus misterios para crear el primer DLC con historia para Mass Effect 3.
Uno se acerca al título de Minority Media pensando "vaya, un niño y su monstruo, qué bonico". Porque una historia sobre un infante y la enorme bestia que le acompaña sólo debe terminar bien, ¿verdad? Ahí está el origen del engaño y es la primera decepción (tanto ingame como real) que viviremos en el juego.
Soy consciente de que el primer Darksiders es, para muchos, un juego de nulo atractivo. Y lo soy, precisamente, porque yo también pertenecí a ese grupo antes de descubrir las bondades que la obra de Vigil Games atesora. Durante su producción jamás llamó mi atención y su demo me daba la razón; ni la terminé. Pero hete aquí que me encuentro escribiendo que es uno de los 1.001 videojuegos que debes jugar. Veamos por qué.
No recuerdo muy bien cómo llegó Super Mario Bros. 3 a mi vida, pero es que tenía 5 ó 6 años. Quizá lo hayáis logrado borrar de vuestra mente, pero los únicos recuerdos que tiene un niño en esa época son flashes extraños que combinan humillaciones en el patio de recreo, horas de fútbol siendo elegido como portero por estar gordaco y señoras mayores amigas de tu madre que te tiran de los mofletes y te dicen lo guapo que eres. Esto es así. Por tanto, como decía, no recuerdo cómo llegó a mí, pero sí lo que pasó luego.













