Análisis
Desmontamos lo que jugamos.
Lo bueno se hace esperar, pero ya lo tenéis aquí: nuestro análisis del segundo episodio (llamado "Starved for Help") de The Walking Dead. Resumiendo: está bien chévere.
Hoy toca hablar de uno de LOS GRANDES. Un título que supone la base de clásicos como 'Deus Ex' o 'Bioshock', que contiene lo que seguramente es el germen de GLaDOS (en su vertiente más terrorífica), que define buena parte del videojuego moderno (cuyo máximo exponente sería 'Half Life 2') y que, por supuesto, no vendió una mierda.
Hemos tardado mucho tiempo en analizar AMY. Más del que nos hubiera gustado. No por falta de interés o de acceso al juego, porque desde el primer día lo teníamos por aquí. No. El problema para el análisis era terminárselo para poder juzgarlo con todas las letras. Porque el título de Vector Cell (capitaneados por Paul Cuisset) era injugable hasta el parche que se introdujo tras el rechazo en la prensa y entre los consumidores. Hecho el cambio, aquí lo tenéis.
El primer [Prototype] fue, para mí, una gran decepción. Era un juego divertido, caótico y muy gamberro, y si hubiera sido presentado como tal nunca me hubiera sentido traicionado. El problema fue el énfasis que le dieron a su "ambicioso" argumento, con cientos de teasers sobre los enemigos, las motivaciones de Alex Mercer, su amnesia...para luego no encontrar nada de nada. Un argumento torpe, enrevesado, confuso y algo infantil que "manchaba" un juego con un gameplay impoluto. Tampoco ayudó la comparativa con inFamous (salieron casi a la vez), que sí que tenía trama. Para no extenderme os emplazo a este artículo. La cosa es que no esperaba nada de esta segunda parte, y ha sido precisamente eso lo que ha hecho que me termine por convencer.
Cuenta la leyenda que hace mucho, mucho tiempo, Capcom era la reina de los survival horror. Hablamos de una época de magia en la que no existían los DLC's ni el modo online, en la que los juegos venían enteros en su cajita y con pocos bugs. A ti, querido y joven lector, quizá te parezca que no es más que un mito, pero hablamos de 1999 y yo doy fe: lo viví. Resident Evil estaba triunfando como los pepinillos, y a Shinji Mikami (encargado de la saga en sus primeras entregas) se le ocurrió una idea más que interesante: ¿y por qué no hacemos un juego de horror con dinosaurios? Dicho y hecho: Dino Crisis.
En Nivel Oculto descubrimos este Asura's Wrath gracias al trailer que aparecería en el Tokyo Game Show de 2010. En el momento nos llenó de hype, HAMOR y todo tipo de sensaciones demasiado bonitas como para ser escritas. ¿Por qué? Fundamentalmente por la aparición de Budas Robóticos Gigantes, lo que hace automáticamente que cualquier juego sea un éxito instantáneo. Lamentablemente, tras eso todos los avances apuntaban que el juego iba a ser prácticamente un anime interactivo, y la demo terminó de echarnos para atrás. Por suerte, un irreductible miembro del staff de la web (c'est moi) decidió que nuestros lectores deberían conocer LA VERDAD, así que ahí va.
Ni remakes, ni reboots, ni reboots de reebots, ni refritos, ni revisiones ni nuevos puntos de vista o reinterpretaciones del original. Rockstar pone toda la carne en el asador, consigue volver a mirar a todo el mundo por encima del hombro y nos enseña como se hace una secuela como Dios manda de una icónica saga.








![Análisis: [Prototype 2] 7 Análisis: [Prototype 2] 7](https://niveloculto.com/wp-content/uploads/2012/06/prototype2portada.jpg)




