Pocos días antes de que apareciera Awesomenauts en consolas su editora, DTP Entertainment, quebraba. Por un momento ni siquiera desde la desarrolladora sabían qué pasaría con el título, pero finalmente ha conseguido llegar a las pantallas. ¿Y qué tiene que proponernos?
Análisis
Desmontamos lo que jugamos.
Me siento como si siempre escribiese lo mismo, pero es que con juegos como este poco más puede uno hacer que reafirmarse en sus convicciones; cuando hay talento de por medio, todo lo demás se vuelve mucho menos necesario.
Me engañaba a mí mismo. Todo había acabado.
Nunca más volvería a recorrer esas solitarias calles.
Sin embargo, vuelvo a deambular hacia lo desconocido,
acompañado de mi linterna y de mi incomoda paranoia,
mientras camino notando gotas de lluvia humeantes
cayendo sobre mí, recorriéndome un enorme escalofrío.
No son mis sueños más inquietos que se apoderan
de mí. Sé que estoy de vuelta. Vuelvo de nuevo a Silent Hill.
Hace unas semanas Twinsen nos traía el tráiler de un plataformas muy bonico donde las mecánicas de juego más clásicas se mezclaban con unos gráficos dibujados del lejano oeste. Un servidor anotó dicho título en su memoria y cuando por fin tuve en mis manos un dispositivo bajo Android, no dudé en buscarlo en Google Play y pagar menos de 2 € para hacerme con él.
Buen Hack 'n Slash, mal Ninja Gaiden. Como diría Itagaki, si antes no jugabámos a estos títulos es porque éramos unas auténticas nenazas. Ahora jugar a Ninja Gaiden 3 es de ser nenaza.
Facturado por Konami a mediados de 1993 (no sé exactamente cuándo llegó a mis manos, pero poco después), nos prometía ponernos en la piel de una zarigüeya que era, a la vez, caballero medieval y portadora de un JETPACK. No hace falta que a esa edad os explique que probablemente sea el mejor concepto posible para un chiquillo, salvando quizás el de "casa en el árbol con consola, pelota y prohibido el paso para las niñas".
Viewtiful Joe es uno de esos juegos a reivindicar, de los que nunca está de más hablar y señalar como el camino a seguir para la industria. Y, de paso, repasemos la historia de su concepción, llena de intriga, traición y cabezas que a punto han estado de rodar.
Cuando entré en Nivel Oculto, hace ya cosa de dos años, desconocía por completo la existencia de cosas como Desura, la mayoría de los títulos indie o los serious game. Por suerte, gracias a mis compañeros fui arrancado de las garras de los Biuti Col y llevado al terreno del HAMOR que The Kite transita.













