El deber nos llama (otra vez), pero esta vez nos vamos de vacaciones a una atractiva época y en parajes de lo más variopintos. Es un más de lo mismo, pero Treyarch lo ha bordado.
Análisis
Desmontamos lo que jugamos.
¿Cómo? ¿Todavía no has jugado a God of War 3?, bueno nosotros tampoco hasta hace un par de semanas, y lo que vas a leer a continuación es el resultado de haber llevado a Kratos a su destino último descrito en palabras. No defrauda a nadie.
Vuelve Starkiller con un sable más bajo el brazo. Y es que el número 2 convierte en obligatorio pasar de un arma a dos (a la vista del Assassin's Creed 2 está). ¿Estará a la altura de su primer juego?
Un juego atípico, algo limitado jugablemente, pero hay en él bazas que lo hacen muy entrañable y destacable.
Un gigante enfurecido se alza para reinvindicar su trono frente a sus competidores demostrando lo que puede hacer con un presupuesto modesto y una increíble ambición.
Un dulce más de lo mismo, pero ¿qué más da cuando matar zombis puede ser algo tan saludable como terápeutico?
decepción.
(Del lat. deceptio, -onis).
1. f. Pesar causado por un desengaño.
2. f. engaño ( falta de verdad).
Hay sagas que han perdurado a lo largo de los años, pero que pese a ciertas razones, algunas de ellas con los cambios generacionales, no han sabido adaptarse o evolucionar (sino, decídselo a Resident Evil o a Silent Hill), sino que en lo que un momento fue fresco, revolucionario e innovador, termina por siendo retrogrado por miedo al cambio, prefiriendo una experiencia jugable anquilosada y anclada a sus raíces. Siempre es positivo ser fiel a sus orígenes, pues de ahí se denota la identidad de una obra, pero siempre hay que añadirle nuevas pinceladas para que éste esté en constante progreso y evolución. Es por ello que aunque pueda tener sus detractores, lo cierto es que no se le puede reprochar a la saga Metroid su voraz capacidad de adaptarse a los cambios y a las nuevas mecánicas jugables, pero siempre manteniendo su propia esencia y aura que la haga reconocible.











