Os contamos por qué Nitronic Rush es un juego que debes jugar antes de morir.
Análisis
Desmontamos lo que jugamos.
Aunque muchos pensábamos que los salones recreativos se habían extinguido como los dinosaurios, a veces el destino te pone delante sin darte cuenta uno de estos maravillosos lugares a los que acudíamos de niños para disfrutar de espectáculos gráficos que eran imposibles de portar a nuestras consolas caseras.
Mi mujer y yo hacía mucho tiempo que no jugábamos juntos a la consola. Yo lo daba ya por perdido, a mi me encantaba jugar así que en cuanto ella dijo que le apetecía, revisando los juegos que nos quedaban en el tintero, que eran muchos, decidimos adentrarnos en el universo de Heavy Rain, después de un año de tenerlo disponible en casa, perfectamente colocado en el armario. He aquí mi experiencia.
Derrocha simpatía, aún puede encontrarse a precio muy barato y es un osado intento por hacer un sandbox en otra ambientación. Cuando apareció, todavía faltaba mucho tiempo para que ocurriesen juegos como Red Dead Redemption o L.A. Noire. De hecho, salió probablemente en el peor momento posible: mucha gente estaba dando ya el paso a la nueva generación de consolas y fue de los últimos juegos en aparecer para PS2.
Veinte años después del nacimiento de la mascota más emblemática de la factoría Sega, su principal desarrolladora, el Sonic Team ha querido celebrar por todo lo alto el cumpleaños de su criatura azulada trayéndonos un título que hará las delicias de todos aquellos que hayan seguido la trayectoria del erizo azul a lo largo de su historia.
"El eslabón perdido" es el primer DLC aparecido para esa pequeña obra de arte llamada Deus Ex: Human Revolution. Con esta expansión, los chicos de Eidos Montreal se proponen contarnos algo que dejaron deliberadamente fuera del juego original, los tres días durante los que Adam Jensen desaparece del mapa y nadie puede localizarle.
La tercera aventura del pirata más famoso significó la primera sin su "padre" y creador de las dos primeras andanzas de Guybrush por los mares del Caribe, Ron Gilbert. Continuar con la saga sin este genio de los videojuegos fue uno de los grandes retos a los que se enfrentó LucasArts, además de encontrar un modo de no destrozar el gran final del segundo capítulo. Para ello el (ahora) famoso motor gráfico SCUMM tuvo que dar lo mejor de sí para mostrar en pantalla unos gráficos de aspecto de dibujos animados que encajaron perfectamente con la filosofia y el humor de la saga y que a partir de entonces mostraron las siguientes aventuras del sr. Threepwood.
Me niego a traducirlo como "La traición de Drake", que da a equívocos.












