Os recomiendo jugar a Antichamber, que viene a ser lo mismo que recomendaros dejar a Antichamber jugar con vuestra mente. Como quizás diría el propio juego, dar palos de ciego puede ser el camino para ver la luz.
Análisis
Desmontamos lo que jugamos.
Bajo la mirada escéptica de Miyamoto, un mundo renderizado digitalmente se hacía hueco poco a poco, dando patadas exclusivas en la boca de la Mega Drive con la enorme bota de Rare, bajo el poder de la gran N, durante la época dorada de las consolas.
De ingeniero de pacotilla a la única esperanza de la humanidad. Isaac, quién te ha visto y quién te ve.
Quizá debería haber titulado este artículo "Batman y el suicidio colectivo" o "aprende a disfrutar de la paciencia: Batman de nes", pero no seria justo. Me costó un cojón terminar este juego, así que este artículo podría ser un ensayo sobre el dolor, pero insisto, no seria justo.
Lo reconozco; no conocía este juego antes de que Ochobits lo solicitase como el primer análisis a la carta. Así que busqué algún vídeo para hacerme a la idea de ante qué nos encontrábamos. En efecto, Unirally es un juego bidimensional de carreras de monociclos sin tripulantes que salió para Super Nintendo. Y ya sólo con esto, la idea de que nos sugirieseis vosotros mismos los análisis cobró todo el sentido.
Surcaba un río en mi moto de agua cuando vi un cervatillo abrevando en la rivera. Consciente de que necesitaba su piel e intentando no pensar en la mamá de Bambi decidí atropellarlo. Ni el incauto ciervo ni yo contábamos con que esos nenúfares entre los que sumergía la cabeza pudiesen ser otra cosa.
En ningún momento se enseña al protagonista conduciendo y aún así lo ves; interminables autopistas nocturnas sin una curva a la vista ni más preocupación que no atropellar a algún coyote que se cruce en tu camino, sin más compañía que un perro dormitando en el asiento del copiloto, sólo déjate llevar hasta que el amanecer comience a dibujar siluetas en el horizonte. Bienvenido a Kentucky Route Zero.













