In Análisis, Linux, Mac, PC, Recomendados, Wii U

Little Inferno

Crítica

He completado Little Inferno dos veces, las mismas que he escrito este análisis desde cero y os seré sincero, cuanto más juego más me cuesta describirlo. Creo que a la mayoría de la gente no le gustará este juego, creo que la mayoría no lo entenderá, y creo que, a tenor de los comentarios que he leído, no me equivoco. Little Inferno es un juego capaz de ser aburrido a propósito, capaz de tener y no usar lo que para sus detractores sería una fórmula ganadora y capaz de asegurarse de que la mayoría de los que lo jueguen se pierdan lo que lo hace ser, a mi juicio, el juego más inteligente, concienzudo y, sobre todo, necesario que yo haya jugado.

Tengo la sensación de que Allam Blomquist, Kyle Gabler y su tocayo Kyle Gray tenían una prioridad cuando se pusieron a desarrollar Little Inferno, y dicha prioridad no era hacer un  videojuego, sino realizar una reflexión. Mejor dicho, llevarnos a todos a realizar una reflexión que desembocase en un mensaje claro acerca de, aparentemente, los videojuegos y, realmente, los jugadores. De paso sobre quienes hacen videojuegos y, en última instancia, sobre la vida misma. Y entonces caía de cajón; lo mejor para tratar esos temas era hacer un videojuego. Y esto es importante porque Little Inferno es un juego acerca de un niño que vive en una ciudad fría, tanto que ya nadie sale a la calle. Un niño que recibe como regalo un juguete; la chimenea Little Inferno, en la que deberá incinerar los objetos que compra para mantenerse caliente. Cada vez que queme algo recibirá más dinero para seguir comprando y quemando, comprando y quemando, comprando y quemando. Sí, hay acertijos que nos obligarán a acertar combinaciones de objetos que han de ser quemados juntos para conseguir combos (por cierto, algunos irresolubles si jugáis en castellano por los errores de traducción, avisados quedáis) y sí, mientras tanto se nos cuenta una historia mediante cartas que vamos recibiendo. Y aquí llego a lo importante; si a Little Inferno le quitas, no ya su argumento, sino simplemente las reflexiones a las que conduce y el final en el que desemboca te quedará un juego bastante insulso, tedioso y sin demasiados alicientes para jugar más de quince minutos. Pero he aquí que reducir este juego a eso sería como navegar en barca sobre la Fosa de las Antillas y creer que no hay más agua que la que puedes tocar sin tener que tirarte al mar.

Es por eso que os pido que juguéis a este juego y meditéis sobre lo que nos dice. Jugadlo hasta el final. Os guste o no. Es un poco como estudiar; te guste o no sabes que te conviene y que después verás el mundo de otra forma. Little Inferno es así. Y por eso, os informo de que no soy capaz de seguir escribiendo sobre él sin tratar los temas que realmente trata más allá de su superficie. Pero son cosas que será mejor que descubráis por vosotros mismos, debido a los spoilers que os pueda hacer sobre el juego y sobre lo que vosotros concluyáis al jugarlo y es por eso que os pido que dejéis de leer aquí mismo, juguéis a Little Inferno hasta terminarlo, saquéis vuestras propias conclusiones y, entonces sí, si os apetece, volváis a por mi análisis, que no es otra cosa que mi interpretación personal.

Bien,  asumo que si estás leyendo este párrafo es que o bien has completado el juego o bien te da igual. En cualquier caso entremos en materia y, para empezar, un conceto, que diría Manquiña; ¿por qué juega ese niño a quemar cosas en su chimenea Little Inferno? para protegerse del frío que hace fuera, ¿no? y ¿acaso no es ese el motivo por el que jugamos habitualmente nosotros a videojuegos? El tema principal del juego es la evasión y la protección con que ésta nos dota. Es tan tentador ignorar nuestras responsabilidades y quedarnos en casa haciendo algo que nos evada del mundo como nuestro protagonista delante del fuego de su chimenea de juguete… tan tentador como necesario. Porque fuera hace frío y cuando llegas a casa necesitas quitarte los guantes y calentarte las manos delante de un buen fuego.

Y así es como pasas el tiempo en Little Inferno, evadiéndote. Haciendo lo mismo que en Call of Duty cuando intentas subir rangos, en World of Warcraft cuando intentas subir niveles o en Farmville cuando intentas tener una granja mayor tocando los cojones de paso a tus amigos de Facebook (no es casualidad que Little Inferno permita quemar sus fotos, ¿verdad?); en todos esos juegos se diseña un progreso en torno a la adictividad por mejorar simples estadísticas para enganchar al jugador una vez el juego se ha quedado sin argumentos jugables. Y de todos los ejemplos, el más claro es el tercero. Por eso Tomorrow Corporation se inspira en esos juegos sociales a la hora de crear su mecánica, porque es el mejor ejemplo de lo absurdo que puede llegar a resultar. El sistema de juego tiene carencias voluntarias para caricaturizar así a dichos productos, por ejemplo, obligándonos a mirar la pantalla sin hacer nada mientras esperamos a poder quemar cada nueva adquisición. Hasta ese punto llega la genialidad, el valor y el riesgo de este juego; es capaz de empeorar para poder mejorar, obligarte a jugar lo que otros contarían con un chascarrillo. A jugar durante horas, porque así sería en los juegos que parodia.

Pero no hace una crítica banal, al principio decía que comprende no sólo a juegos y jugadores sino también a quienes crean dichos juegos. Al final del juego, cuando hablamos con la creadora de nuestra chimenea Little Inferno, ésta nos explica como era consciente de que debíamos liberarnos de ella y salir al mundo exterior tarde o temprano, pero también que lo hizo por nuestro bien, porque era consciente de lo mucho que necesitábamos esa evasión, ese calor en medio del frío invierno que lleva tantos años alargándose, donde cada día es más frío que el anterior, donde las personas están tan cerca y a la vez tan lejos como bien dice Azucarilla. Y, paradójicamente, lo que para nosotros era evasión y divertimento, a ella le impidió cumplir sus sueños. Queda claro ¿verdad?

Y al final nos despertamos del sueño, salimos al mundo. Pero antes el juego te obliga a quemar tus únicos contactos con la realidad; las cartas de tu única amiga, esa vecina en tu misma situación pero siempre un paso por delante. Y no sé si porque una de mis primeras novias usaba el mismo nick edulcorado, pero acabé cogiéndole cariño. Porque ella se libera y se va a la playa, sí, y crece como persona; deja de escribir como una cría y te enseña el camino para crecer y aprender a madurar. ¿Cómo te liberas de la chimenea? Con la mágica reacción que produce el quemar esos objetos que regalaste a Azucarilla, esto es, tus principales vínculos con el verdadero calor, que no es el del fuego que crepita en tu hogar sino el calor humano de tu amiga.

Y tu casa arde. Porque en ocasiones son precisos cambios drásticos para afrontar lo que hay que afrontar. Y cuando por fin has de dar el gran paso… ¡qué digo! ¡salto! El Gran Salto, como decía, cuando por fin has de dar el gran salto se te avisa; aquí no hay vuelta atrás. Aquí si fallas no puedes cargar la partida, no puedes reiniciar o cubrirte detrás de una piedra a recuperarte. No amigo, aquí has de apechugar con las decisiones que tomes. Y eso Little Inferno te lo cuenta ascendiendo en el globo del hombre del tiempo, con la belleza de su banda sonora y su blanco y negro minimalista desbordando tus sentidos. Porque ya puestos a hacer una obra maestra, hagámosla brutalmente bonita ¿no?

Así que Little Inferno toca multitud de temas. Tiene un mensaje claro sobre el consumismo, sobre como lo que compramos no es lo que nos hace felices, sino el hecho de comprarlo. Y por eso estamos comprando y comprando y comprando sin cesar. Y por eso lo que compramos se quema casi tan rápido que ni nos damos cuenta, para que podamos comprar más. Y habla de madurar, de perder la inocencia, de hacerse mayor y asumir que el mundo no siempre será jugar despreocupadamente. Es un juego infantil, pero para adultos. Porque tú lo entenderás. Porque si lees Nivel Oculto significa que ya tienes edad como para verte identificado con ese niño que un buen día, de repente, quema su casa y tiene que aprender a buscarse las habichuelas en un mundo que desconoce. Y habla de la velocidad a la que todo eso sucede, por supuesto. Y pasa mientras juegas y conviertes tu tiempo en cenizas que ascienden por una chimenea, porque el tiempo que pierdas llegará antes que tú a donde, de todos modos, tú irás también alguna vez. Y todo esto, que conste, por un padre irresponsable que compró una chimenea a su hijo para que no pasase frío (ni molestase) y después dejó que jugase todo lo que quisiese ¡qué más da!

Pero a pesar de todos los temas que trata el juego, de la complejidad de su simplicidad, hay uno que vuelve y vuelve y vuelve, y quizás muchas veces, de hecho, sólo siga estando ahí, y es esa Espada de Damocles que pende sobre esos momentos en que juegas cuando deberías estar estudiando o podrías estar con tus amigos. Pero es que a veces necesitas jugar, necesitas evadirte, confiando en que por mucho tiempo que pases debajo de la espada, no se romperá el hilo que la sujeta. Pero, aún a sabiendas de eso, tú sigues a lo tuyo, quemando incluso las cartas que te envía tu única amiga. La cuestión más importante que trata Little Inferno es la que comprende al jugador y al propio juego como yo no había visto antes y es la que responde a la pregunta de ¿por qué jugamos? y ¿por qué dejar de hacerlo?

Y luego está el Sol. Es muy bonito eso de que sea el Sol lo último que quemas en tu chimenea. Y sería un recurso fácil, al igual que lo de liberarse y que el Sol aparezca, pero la pregunta aquí es ¿el Sol sale o se pone? Creo que todos sabemos la respuesta a esta pregunta pero, por si acaso, no la diré. No vaya a ser que no coincidamos…

Ya para acabar, Little Inferno podría haber sido mucho más tradicional. En el plano técnico han diseñado dos juegos y el segundo tenía el potencial de atraer y encandilar a muchos más jugadores. Hacer una aventura más clásica, contarte lo que te tengan que contar pero con ese buen gusto y ese buen humor habría completado un grandísimo juego. El valor y el riesgo necesarios para desechar eso y hacer el juego como se cree que debe ser aún a riesgo de ser incomprendido, de ser malinterpretado, de ser evitado o abandonado a medio jugar tiene en mi opinión un mérito inmenso. No sólo hay que tener talento, imaginación y conocimientos para hacer Little Inferno; también hay que tener agallas. Y a Tomorrow Corporation, desde luego, le sobran.

English Version

 

Pablo Gándara
Pablo Gándara
Seguero resentido y gordopecero casual, encumbra medianías y despotrica del resto. Resumir su mediocridad es simple si se argumenta lo siguiente: es fan de Halo.
Showing 17 comments
  • Avatar
    Ruben
    Responder

    Me ha roto la recta final de este juego, hacia años que no lloraba y estos personajes simplones lo han conseguido. Me he quedado con la espina de encontrar a la pequeña amiga.

    • redhotgalego
      redhotgalego
      Responder

      La verdad es que toca la fibra, yo es lo más bonito que he visto en un juego jamás. Yo supongo que no se encuentra con la amiga porque el personaje necesita crecer por si mismo, encontrar su propio camino y esas cosas, y eso desde luego no lo iba a encontrar yéndose a la playa con ella xD Pero es de suponer que seguirán mandándose cartas y que, esta vez, no las quemaremos 🙂

    • Avatar
      Diana
      Responder

      Acabo de terminar el juego por segunda vez, lo primero que pensé del juego es que era sumamente original y aterrador (lo digo por el vídeo promocional). Pero al final no sabía que pensar sobre el mensaje que querían dar, con lo que leí aquí ya veo todo lo que pasó desapercibido mientras jugaba, todo encaja y tiene todo sentido. Me alegra que existan personas con buena capacidad de análisis y sentido crítico que compartan sus ideas y desenreden a mas de un perdido.

  • Awesom-O
    Awesom-O
    Responder

    Hoy lo he terminado y he ido directo a tu análisis. La sensación que me ha dejado es muy similar a la tuya en muchos momentos. Los cambios de música cada vez que tu vecina te envia una carta son sintomáticos de lo que pretende comunicar.

    En muchos momentos habla de la soledad, de un mundo “helado” de miradas perdidas y como vamos eliminando a quienes se acercan a nosotros.

    Por cierto, yo me lo he pasado pipa con la chimenea, las explosiones, reacciones de los distintos objetos y el humor cabronil que tiene me ha mantenido pegado a la pantalla.

    • Avatar
      albynubio
      Responder

      Justamente he venido a decir lo mismo. Me había olvidado completamente del juego, leí el inicio del post y me lo terminé del tirón (y juro que sólo quería probar la mecánica cinco minutillos a ver qué pinta tenía).

      Me ha parecido una auténtica joya por su forma arriesgada de contar una historia. Y su segunda parte terminó por maravillarme a cada paso que daba.

      Y Azucarillo… ¡Oh, Azucarillo! Confío que haya una segunda parte en la que puedas encontrarte con ella en la playa XD

  • Avatar
    Twinsen
    Responder

    Pues por fin he podido leer esta crítica entera y la verdad es que tengo poco o nada que añadir a lo expuesto en ella. Estoy completamente de acuerdo en todo y si acaso recalcaría una vez más los cojonazos de los desarrolladores por hacer el juego que han hecho, pero sobre todo por no hacer el juego que podían haber hecho, del cual estoy seguro se habría hablado mucho más.

    SPOILERS VARIOS A CONTINUACIÓN

    Únicamente me queda una duda, y es que veo que todos hicimos más o menos lo mismo mientras jugábamos, pero ¿alguien ha probado a quemar las cartas de azucarillo y no enviar nada de lo que nos pide? Lo digo porque ella es la catalizadora de todo el final, y me gustaría saber la manera en que resuelven esa parte en el caso de que hayamos pasado de enviar regalos.

    • redhotgalego
      redhotgalego
      Responder

      Little Spoilers: La verdad es que no se me ocurrió, no tengo claro que el argumento continúe avanzando en caso de no enviar los regalos. Lo que sí probé, en mi segunda partida, es a no quemar el vale por un abrazo, y supone un pequeño cambio en la escena en que te encuentras con la presidenta de Tomorrow Corp., pero nada drástico.

      Cuando lo vuelva a jugar probaré a no enviar los regalos, que ahora me has despertado curiosidad.

    • Avatar
      Good Crossing
      Responder

      Las cartas en las que azucarilla te pide algo son especiales, no puedes quemarlas.Y si le envías otro objeto te envía otra carta diciendo que no es ese, que le envíes el correcto. Si no le envías nada, la historia no avanzará y tendrás que coninuar o si no te quedarás estancado en el último catálogo.

  • Avatar
    El_Chesus
    Responder

    Cuando compre el Humble Bundle 8 no sabía siquiera de la existencia de este juego. Me pase Hotline Miami, pensando que iba a ser el único que me iba a gustar, y cuan equivocado estaba.
    Antes de empezar a jugar quise leer el análisis y la verdad que me dejó un poco frío, con el principio del juego y lo que había leído me espera un juego soso de quemar cosas para hacer combos y nada más.
    Tras haberlo pasado y releído el análisis no puedo estar más de acuerdo con lo que exponen aquí, el juego desde la simpleza es capaz de hacer sentir ternura con un simple cambio en la música o conmoverte con una vecina que nunca conoces, pero que a mi parecer todos somos capaces de asemejar con alguien de nuestras vidas. Es un juego que merece ser jugado al menos una vez en la vida mirándolo de la manera mas simple, por las risas que te echas en esa chimenea y con las descripciones de lo que quemas y por la vertiente mas seria por la profundidad de su argumento que ha quedado en este análisis expuesto a la perfección.

pingbacks / trackbacks
  • […] a buen precio. INDIE RECOMENDADO DEL DÍA (Hoy ponemos dos) Little Inferno: 7,35€ RedhotGalego lo ha recomendado en su análisis, lo cual ya es suficiente como para hacerlo por aquí.Rocketbirds: Hardboiled Chicken: 1,99€ No […]

  • […] que parte el bacalao (El Premio McNally) son los esperados Hotline Miami, FTL: Faster Than Light y Little Inferno, a los que acompañan Cart Life y Kentucky Route Zero (del cual hablaremos dentro de un rato). El […]

  • […] pensaba en cómo encarar este texto llegué a plantearme enfocarlo como el de Little Inferno, pensado para cuando el lector hubiese completado el juego y no antes. Si descarté esta […]

  • Flipa con el Humble Bundle 8 | Nivel Oculto

    […] Little Inferno: Poca broma con un juego que nuestro Redhotgalego elevó a los altares en su análisis. […]

  • 1001 Videojuegos que debes jugar: Proteus | Nivel Oculto

    […] la hora que te pide para ver un precioso final. Está en la misma categoría que The Plan o Little Inferno por muchos motivos; por similitud en el mensaje o las concesiones jugables, pero también por ser […]

  • […] años han pasado y hoy conozco unos cuantos de entre los que el mejor ejemplo es sin duda Little Inferno. La obra maestra de Tomorrow Corporation habla de temas como la soledad, el aburrimiento, la […]

  • […] a títulos como Little Inferno o Papers, Please, algunos hemos redescubierto el placer del no-juego con fines lúdicos -no me […]

  • […] y nos hemos aburrido como ostras. Como bien han observado autores como Pablo Gándara (no se pierdan su crítica, con una opinión diametralmente opuesta a la mía pero tremendamente inte…), esto es algo deliberado, carencias voluntarias, una forma de subordinar sus propias mecánicas a […]

Dejar un comentario

Send this to a friend