Late to the Party: LO KGB

Javier Alemán

LO SOVIÉTICO™ vuelve con fuerza, poco a poco. Quizá sea esa añoranza de los 80, con sus dos bloques, su Guerra Fría y sus hombreras, pero de repente resuena con fuerza una sovietexplotation que, personalmente, agradezco. Dejémonos de complejos dilemas morales, terroristas islámicos y norcoreanos: lo que de verdad lo peta son los rusos y más si son malvados comunistas™. Esto es un hecho, y les reto a que me demuestren lo contrario en los comentarios. Así vemos cómo vienen cosas como Reagan & Gorbachev en el lado más pop del asunto, o proyectos que hablan de la caótica burocracia y la disolución de la Unión Soviética, como Papers, Please.

Pues ahora le toca a Late to the Party, el siguiente juego de Pyrodactyl Games. Tras proponernos una India antigua y mitológica en Unrest, ahora dan el salto a la ciudad ficticia de Lindalin, en la zona de los países bálticos. En medio del colapso de la URSS, encarnaremos a una espía que ha sido reclutada por la KGB para observar a su propio pueblo y trabajar para el enemigo rojo. De nosotros dependerá seguirles el juego o no, pero cada paso en falso puede convertirse en una caída en desgracia y un divertido tour por las acogedoras cárceles soviéticas.

Late to the Party adopta el formato RPG de todos los demás juegos del estudio: muy basado en las decisiones en las conversaciones (con un sistema que mide la actitud hacia el personaje y el estado general de cada secundario), sin “frases con las que ganar” y en el que lo que hagamos va a traer siempre consecuencias. Añade algunas herramientas de espía y muchas gotas de agentes dobles y paranoia, y sale esto:

Básicamente es eso: hablar e investigar, estudiar perfiles de personajes, decidir cómo acercarnos a ellos y decantarse por uno de los bandos sin que el otro nos pille/joda la vida.

Por mi parte, Unrest me gustó mucho, a pesar de su duración, y me pareció una forma inteligente de acercarse a un juego de rol, dejando de lado los vicios adquiridos del combatir por combatir. Así que celebro este Late to the Party, que sobre ese esqueleto usa un cuerpo de espionaje en la URSS que sólo tiene la posibilidad de funcionar bien.

Ahora lo de casi siempre: acaban de empezar su campaña en Kickstarter y parece irles bastante bien. Si a vosotros os interesa que vea la luz tanto como a mí, lo mínimo para llevárselo a casa (PC, Linux y Mac) son 15 dólares canadienses.

About
Javier Alemán
Co-administrador de Nivel Oculto. Escribo libros y vivo una hora por detrás del mundo civilizado. Una vez Juanma me emborrachó en un restaurante alemán.

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