La primera vez fue un estallido, un instante de pánico descontrolado presa de un torrente de emociones que me empapó de sangre. Sabía lo que había hecho; había fantaseado miles de veces con ello. Y de creerme incapaz a descubrir que lo había llevado a cabo fue cuestión de segundos.
¿Te gustan los juegos de rol clásicos en perspectiva isométrica? Estás jodido.
La noticia del desarrollo de este The Big Blue es lo mejor que me ha pasado en la vida desde que desbloqueé el taladro en Hotline Miami, o lo sería si el Kickstarter fuese un poco mejor, así pues, ¡Ecco el delfín necesita nuestra ayuda!
En eso estamos de acuerdo: nada da más miedo que ir a catequesis.
Hoy iniciamos el día rompiéndolo todo, incluida la mítica cuarta pared que separa al espectador de la obra audiovisual. Como nos hemos quedado con mono de la primera vez, seguimos con Consortium.













