Void & Meddler

Primeras Impresiones

Había ganas de Void & Meddler, aquí en Nivel Oculto. Hemos seguido muy de cerca la gestación del proyecto y el nacimiento del estudio No CVT, con un primer proyecto de los músicos Dorian SRed y Trevor Reveur llamado No Wave. Y luego, la aventura que con éste les llevó a fichar por Mi-Clos Studio (Out There, Sigma Theory).

Ahora, con el primer episodio (de un total de tres) en nuestras manos, vamos a hablar un poco de qué es esto que nos han traído.

Aunque luego se subiría más gente al proyecto (Cera Kelly y el estudio Black Muffin para el apartado artístico), se nota a la legua que Void & Meddler ha sido creado, fundamentalmente, por dos músicos. Su lenguaje está impregnado de ruido, de la propia influencia que sus autores no quieren esconder.

Despertamos al mundo extraño del juego como Fyn, una mujer que no puede recordar quién es. Un tropo mil veces usado en las historias de ciencia ficción (y de todo tipo), que esta vez tiene un requiebro: lleva dos años así, apagando el vacío existencial en una mezcla de fiestas, encuentros sexuales y todas las drogas habidas y por haber. Pero ahora quiere recordar.

Y en toda su desesperación, en el soliloquio sobre el caos que tiene en la cabeza, lo primero que le pide al jugador es que baje las luces y encienda la música.

Apaga la luz, tráeme el ruido

Void & Meddler se muestra entonces ante nosotros, como una aventura gráfica al uso, aunque a mí me gusta pensar que es una banda sonora hecha videojuego. Con su point & click, su inventaro clásico (en forma de “holoinventario”) y un objetivo algo difuso. En un mundo en el que la memoria se puede convertir en objetos, si queremos recuperar la vida previa de Fyn tendremos que encontrar una serie de souvenirs memorísticos, algo puro y sin adulterar.

Salimos así a la calle, sin tener muy claro qué hacer. Esa sensación de mareo, que entiendo se ha hecho aposta, nos acerca más al estado mental de la protagonista cuando comenzamos la búsqueda. Los puzles de este primer episodio son relativamente sencillos, pero hay que sumergirse en el estado mental que el juego nos va a demandar.

Hasta ahora, lo que muestra la historia me refrenda en mi idea del álbum convertido en historia. Algo caótica y extraña, la traslación de la loca mezcla de witchhouse, noise y ambient que es la música de Waveland.

Hormonas, drogas y mutaciones

Hay que reconocerle cosas mejorables a este primer episodio. Su protagonista, aunque sirve fantásticamente para establecer el tono de la narración, a veces habla en exceso, peca de querer ser oscura y fascinante y pude ser algo cargante. Eso sí, a medida que se avanza su soliloquio va dejando paso a las conversaciones con otras de las criaturas extrañas que pueblan la ciudad.

Y ése es el elemento más potente de Void & Meddler, su mundo. La clásica ciudad cyberpunk en la que nunca para de llover, trufada de neones y personajes extraños. Gente hasta el culo de drogas, de hormonas sintéticas y de mutágenos para mezclarse con animales. Nada es permanente aquí, nada es convencional. Sólo el ruido y el caos, la bruma tóxica y la ilusión.

Me ha gustado este inicio. El juego parte con una estética brutal, una mezcla de pixelart e ilustración tradicional, pasada por un montón de efectos que acentúan la sensación de absoluta extrañeza. Su mundo es intrigante, con la lluvia que choca contra la pantalla (bonito efecto) y sus hombres-pulpo y mujeres-rana que son aún más convencionales que nosotros. Y la música que lo envuelve todo tiene valor propio, pero gana aún más cuando contribuye a la confusión de la ciudad.

Queda ver cómo se desarrolla una trama peculiar, que ya de entrada deja al jugador dos caminos posibles para avanzar. ¿Será la memoria de Fyn tan importante, o sólo un aderezo más de esta experiencia singular?

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Comentarios
  • Estupidani
    Estupidani
    Responder

    YA PUEDO COMENTAR, MALDITA SEA, QUE NO CONSEGUÍA LOGEARME. En general el cyberpunk me encanta y este juego me atrae tanto por su estética como por sus temas. Últimamente tengo que pasar mucho tiempo con mi portátil, así que puede ser una buena excusa para un juego más calmado como este, siempre que esté disponible para Linux.

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