Graveyard Keeper: Camposanto tycoon

Javier Alemán

La magia del lo indie y la nostalgia se han compinchado para traernos tycoons de lo más variopintos. Por un lado uno puede encontrar locuras como Triple X Tycoon o Party Hard Tycoon, que lo que quieren es aprovechar un género que nunca se fue del todo para crear una experiencia divertida y distinta a lo habitual en él. Por el otro, muchos creadores han utilizado el modelo de la gestión de negocio como crítica nada velada al capitalismo, con cosas como Sweatshop o Big Pharma.

Graveyard Keeper quizá sea una mezcla de las dos ideas. Lazy Bear Games (Punch Club) han creado un simulador de gestión de cementerios medievales (toma ya) cargadísimo de humor y fantasía, en el que tenemos que hacernos cargo de un camposanto y sus tumbas. A las labores clásicas de recolección de recursos y expansión del “negocio” se unirán dilemas éticos como “reciclar” y darle nueva vida a la materia prima de nuestro cementerio. ¿Venderemos la sangre, que al fin y al cabo ya no necesitan, a ese señor tan raro? ¿De verdad vamos a gastarnos el dinero en un perrito caliente habiendo tanta carne cerquita?

Me ha dejado un poco loco la mezcla, la verdad. No es el único acercamiento del mundo independiente a los cementerios (ahí están cosas como Welcome to Boon Hill o The Graveyard), pero sí creo que es el primero que se atreve a salir de la experiencia reposada y respetuosa para llenarse de humor negro, mala leche y una leve crítica a la forma tan chunga que tenemos de hacer negocio con todo lo que tocamos.

Parece que no habrá que esperar mucho para averiguar si la buena idea acaba siendo un buen videojuego. A lo largo de este año saldrá, de momento para PC y JUAN.

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Javier Alemán
Co-administrador de Nivel Oculto. Escribo libros y vivo una hora por detrás del mundo civilizado. Una vez Juanma me emborrachó en un restaurante alemán.
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  • DarkCoolEdge
    DarkCoolEdge
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    Ostras cómo mola. Otro que apuntarme. El planteamiento me interesó y el humor y su aspecto me convencieron, ¡y eso que realmente no han enseñado nada!

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