1001 Videojuegos que debes jugar
Artículo Al Azar
Los primeros alienígenas llegaron en 1994
La tercera aventura del pirata más famoso significó la primera sin su "padre" y creador de las dos primeras andanzas de Guybrush por los mares del Caribe, Ron Gilbert. Continuar con la saga sin este genio de los videojuegos fue uno de los grandes retos a los que se enfrentó LucasArts, además de encontrar un modo de no destrozar el gran final del segundo capítulo. Para ello el (ahora) famoso motor gráfico SCUMM tuvo que dar lo mejor de sí para mostrar en pantalla unos gráficos de aspecto de dibujos animados que encajaron perfectamente con la filosofia y el humor de la saga y que a partir de entonces mostraron las siguientes aventuras del sr. Threepwood.
Alabado y amado por la crítica, la acogida de los usuarios fue de lo más variopinta: Unos terminaron amando el trabajo realizado por Illusion Softworks mientras que otros no pudieron evitar lanzar comparaciones odiosas a un tal Grand Theft Auto 3 que había salido prácticamente un año antes y aunque tuvieran una mecánica de juego similar, sólo hace falta jugar a ambos títulos no más de cinco minutos para percatarse que iban en direcciones totalmente opuestas.
Mass Effect es el inicio de la trilogía galáctica de Bioware que esta semana llega a su conclusión. Un camino que lleva recorriéndose desde que apareciera 2007 como exclusiva para XBOX360, y que terminó de catapultar a la compañía al Olimpo de las desarrolladoras. Mucho ha llovido desde entonces (compra de EA de por medio), pero nunca está de más echar la vista a atrás y redescubrir el inicio de la saga.
Facturado por Konami a mediados de 1993 (no sé exactamente cuándo llegó a mis manos, pero poco después), nos prometía ponernos en la piel de una zarigüeya que era, a la vez, caballero medieval y portadora de un JETPACK. No hace falta que a esa edad os explique que probablemente sea el mejor concepto posible para un chiquillo, salvando quizás el de "casa en el árbol con consola, pelota y prohibido el paso para las niñas".
Mi vida a través de un cartucho NTSC













