¿Os acordáis que hace tiempo tuve la ocurrencia de meter a The Kite entre los 1001 videojuegos que debes jugar? Pues tienen nuevo juego con pintaza.
Hace mucho tiempo, Twisen nos habló de Son of Nor: la enésima buena idea indie que estaba siendo desarrollada por un estudio austriaco. Al final ha pasado lo que ya pasa siempre: se han montado un Kickstarter para terminar de financiar el juego.
Decía el otro día nuestro compañero Albynubio a colación de la entrada sobre A.N.N.E. que "El pixel es la unidad básica de belleza", y más allá de que yo esté completamente de acuerdo, lo cierto es que algo debe tener ese cuadradito de color sólido para que toda una generación de desarrolladores independientes se encuentren experimentando con las diferentes concepciones artísticas que puede dar de sí.
All of us have, at some point of our lives, solved a puzzle. There may be even people who are puzzle fans and love the challenges they offer. Bad thing is, once the riddle is solved, the magic is gone; we will be able to solve any similar event thanks to the experience previously acquired.
Ayer terminé Diablo 3 e hice un borrador de lo que quería escribir sobre él. Ésta mañana he estado leyendo análisis de algunas páginas para ver si me había dejado algo. El descojono ha sido significativo. Después de comer, he empezado a escribir esto, entonces se me ha ido cortado la risa, y casi la digestión. Uno se va encendiendo poco a poco, así que intentaré ser “justo” con el juego olvidando lo que he leído por ahí y mis ganas de mandar a la mierda a más de un analista. Por todo aquello de la ecuanimidad y tal, ya sabéis.













