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Análisis: Her Story 1

Análisis: Her Story

Análisis: Her Story 2
Fecha de lanzamiento
23 junio, 2015
AUTOR
Sam Barlow
EDITOR
Sam Barlow
PLATAFORMAS
Windows, Mac, iOs

Al descubrir un juego que usa películas interactivas como técnica narrativa, me acuerdo siempre de Night Trap, de SEGA Mega-CD. En su día este recurso sirvió para llamar la atención en la carrera por conseguir el mayor realismo visual, cuando las computadoras solamente tenían la capacidad de procesar imágenes bidimensionales en baja resolución y figuras volumétricas sencillas. Pero la sorpresa inicial de la novedad se tornaba en decepción cuando nos dábamos cuenta de que apenas podíamos interaccionar con el videojuego. Este fue el caso de Night Trap, que a fin de cuentas se hizo más conocido por la polémica de su contenido adulto, lo que originó el nacimiento del ESRB (Entertainment Software Rating Board), que no por ser especialmente divertido. Por ese motivo el uso del Full Motion Video (FMV) es siempre una decisión arriesgada, probablemente mucho más hoy incluso que cuando se inventó, ahora que las máquinas actuales son capaces de generar imágenes tridimensionales hiperrealistas y, al mismo tiempo, parece que hemos llegado a un punto de inflexión en el que las técnicas gráficas están definitivamente al servicio de la historia y no al contrario.

Ahora bien, es cierto que los programadores independientes tienen la libertad de escoger el modo de desarrollar su creación, por obsoleto que parezca el método, opción que una gran empresa que busca un mercado de ventas generalista no se plantearía. Y esa ha sido la decisión de Sam Barlow, autor y director de Her Story, que tras abandonar Climax Studios, donde trabajó en Silent Hill: Origins y Silent Hill: Shattered Memories, empieza así su carrera en solitario.

Análisis: Her Story 3

Barlow nos plantea en Her Story un caso policial ficticio ocurrido en el año 1994, situándonos imaginariamente frente al escritorio de una computadora, desde la que podemos acceder a los vídeos del interrogatorio policial al que se sometió a una mujer como sospechosa del asesinato de su marido. Sin embargo, existen dos inconvenientes: El desarrollo de la película está dividido en fragmentos cortos que no están ordenados cronológicamente y no tenemos un directorio desde el que podamos acceder fácilmente a dichos videoclips. El único modo de filtrarlos consiste en hacer una búsqueda mediante palabras relacionadas en una base de datos. Apenas disponemos de información en la pantalla, así que tendremos que extraer las palabras clave, las que intuyamos que nos descubrirán nuevos vídeos, por la información que nos vaya facilitando la protagonista de los mismos.

Hay que tener en cuenta que el objetivo primordial del juego no es el de realizar una labor detectivesca para desenmascarar al culpable de un crimen, ya que solamente realizamos el repaso de un caso ya resuelto. En realidad Her Story es un ejercicio de descubrimiento interactivo: Saber del pasado de una mujer, conocer algunos detalles íntimos de la vida y la personalidad de la interrogada. La relación con su marido y su posible implicación en el caso es algo que iremos revelando paulatinamente con cada nuevo visionado. La intención de Barlow es que a lo largo del juego vayamos construyendo nuestro propio juicio de valor acerca de la protagonista de esta historia.

En definitiva, he encontrado en Her Story un planteamiento sumamente interesante, comparable a lo que hemos visto en otros juegos recientes como Gone Home, aunque sustituyendo la búsqueda en primera persona por otro método más estático como es el de la indagación en una base de datos. En conjunto estoy satisfecho con la experiencia, aunque creo que el juego adolece de varios errores de concepto que menoscaban el resultado final. Para empezar, el argumento parte con la pequeña trampa de ocultarnos cierta información que quien estuviera viendo los vídeos, de ser una persona real, sí conocería; este truco forma parte del pasatiempo de Her Story, sin duda alguna, porque nos invita a averiguar a quién representamos nosotros mismos como jugadores, aunque resulta inverosímil como punto de partida de una historia realista. Concedámosle al autor, sin embargo, esta pequeña licencia argumental.

Análisis: Her Story 4

Por otra parte, la visión desordenada de los clips que componen la película del interrogatorio funciona bien como rompecabezas, ya que mentalmente debemos encajarlos en orden cronológico para entender el guión y el desarrollo de los acontecimientos; el efecto me ha recordado al que produce la película Memento, de Christopher Nolan. Sin embargo, si somos unos avispados detectives y tenemos algo de suerte con la búsqueda por palabras, es probable que encontremos prematuramente los vídeos del desenlace final de la película; aunque en Her Story no es lo más importante el conocer si la protagonista es o no culpable del delito por el que está siendo interrogada, ya que esto solamente funciona como McGuffin de la historia, pienso que arruina un poco el argumento que esta revelación se produzca antes de conocer los motivos y detalles de su vida. También es posible que el autor del juego haya buscado deliberadamente este camino, haciendo que los vídeos anteriores funcionen como el recurso cinematográfico del flashback, aunque quizá el resultado sería más satisfactorio de haber conseguido que el tramo final de la película solamente pudiese ser descubierto mediante la búsqueda de una palabra menos obvia.

Puestos a pedir, y ya que acabo de enterarme de que habrá una segunda parte, me gustaría que en el guión tuvieran más peso nuestras pesquisas policiales. Así mismo, otra posibilidad, aunque estaríamos hablando de un presupuesto mayor, es que hubiera otros actores involucrados en los interrogatorios. Soy consciente de que la reducción del discurso a un único personaje es condición sine qua non de la propuesta formal que pretendía el autor, cosa que valoro enormemente, pero el riesgo que corría al convertir el guión en un monólogo le obligaba a la escritura de un argumento mucho más redondo que el conseguido finalmente, a mi modo de ver, a lo que se suma el no haber contado con la participación de una actriz mucho más competente que Viva Seifert para ser la protagonista del juego, que no lo hace mal como amateur pero está muy lejos de los registros y buen hacer de las profesionales del cine.

Frente a las dudas que algunos lectores se estén planteando sobre si comprar o no Her Story, yo recomendaría hacerlo a aquellos que hayan pasado un buen rato con el susodicho Gone Home, o con otros juegos experimentales que algunos han dado en llamar “de paseos”. Seguramente quienes estén abiertos a este tipo de planteamientos se sentirán satisfechos suficientemente con este juego. Es más, Her Story tiene el añadido de recuperar la costumbre de tomar anotaciones, requisito casi indispensable para poder avanzar y que es también un elemento de diversión; recuerdo con añoranza cómo en juegos de otros géneros y épocas era más habitual que en la actualidad, donde nos lo dan todo mascado. El lector de este artículo ha de tener en cuenta también que, con el fin de evitar la revelación de la trama, he omitido voluntariamente algunos detalles y no todo lo que he contado es estrictamente cierto; pienso que vale la pena que cada uno descubra por sí mismo lo que Her Story ofrece.

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