The Haunted Island: Detective Batracio

Javier Alemán

A veces sólo hay que dar una pequeña vuelta de tuerca. Miren por ejemplo las novelas policiacas, y todos los videojuegos que se han construído a partir de ellas. Funcionan bien, para qué engañarnos, y lo hacen en base a arquetipos, a tropos que no por manidos dejan de aparecer. Suele haber un policía hecho mierda y con problemas emocionales o con la bebida, que muchas veces es más expolicía que servidor público, una femme fatale de la que enamorarse y con la que caer por la escalera de la tentación, un jefe profundamente incompetente o corrupto… Lo hemos visto mil veces y funciona. Y sin embargo, cambiando un poco el tono, dándole una vuelta, salen videojuegos que parten de esa misma construcción pero son increíblemente distintos, como este The Haunted Island, a Frog Detective Game.

En vez del detective alcohólico aquí tenemos a una simpática ranita a la que todos llaman “Detective”, con la capacidad para investigar y resolver todo tipo de misterios que le lleguen. Y aquí no habrá que acabar con un imperio mafioso, sino descubrir por qué hay un espíritu que no para de incordiar a un pobre perezoso. Para ello recorreremos el escenario en busca de pistas e interrogando a una plétora de animales antropomórficos, con la esperanza de hallar la solución a nuestro caso y lograr que la víctima pueda descansar.

¿Qué les voy a decir sobre esta maravilla? Una de las cosas buenas del indie es que no tiene que apelar a esa base informe y enfadica de lo gamer, que requeriría de más testosterona y gráficos marrones aquí, así que es un cambio de agradecer. Nuestro investigador anfibio luce simpático y mono, los colores de todo el juego son como una pequeña bienvenida y siempre he querido ayudar a koalas y perezosos, por lo que a mí ya me ha conquistado.

Sospecho que, además, no tardarán en leer algo más sobre The Haunted Island aquí.

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Javier Alemán
Co-administrador de Nivel Oculto. Escribo libros y vivo una hora por detrás del mundo civilizado. Una vez Juanma me emborrachó en un restaurante alemán.

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