Savior: el movimiento lo es todo

Juanma

Comienza septiembre y comienzo repitiéndome (es la edad), así que recuperemos una manida proclama para el nuevo curso: hay que reivindicar la aventura y las buenas animaciones. Se puede discutir si el videojuego es o no movimiento, pero cuesta poner en duda el gustito visual que otorga una buena animación. Savior, con su pixel-art más bien normalito, consigue la épica a través de un exquisito uso de la animación de su protagonista, quien recorre un universo que se siente misterioso y lleno de lugares a descubrir. Is this aventura?

Desarrollado por Starsoft Entertainment, Savior nos coloca en la piel de Sam, una joven extranjera en medio de una guerra fría entre los elegidos y los caídos, dos sociedades en guerra continúa que se mueven entre la alta tecnología y el medievo. Nuestra labor es reconciliar ambos mundos y terminar con la guerra. Demasiada tarea para una sola persona.

Lo bueno del videojuego es que por mucho que nos empeñemos a veces, no necesita demasiadas explicaciones ¿Que hay un mundo medieval enfrentado con otro de aspecto cyberpunk? Pa’lante. El contexto será válido siempre que las formas en las que se nos permita movernos e interactuar por el mismo lo sean. Savior utiliza todos los recursos de la aventura clásica (a.k.a. videoaventura) a su favor, permitiéndonos recorrer un universo variado, trazar alianzas con diferentes personajes, aprender nuevas técnicas de combate, reparar antiguas vías de comunicación o gestionar puesto de defensa. La clave, como siempre para en este tipo de títulos, está más en el cómo que en el qué. Aquí el cómo es una delicia que muestra un mimo infinito en cada animación y donde cada combate parece un puzle para lucirse.

Hasta donde he podido ver no hay todavía una fecha confirmada para la salida de Savior, pero tengan por seguro que cuando la tengamos podrán encontrarla en nuestro Calendario Indie.

About
Juanma
Co-Fundador de Nivel Oculto. Puedo aguantar la respiración durante 10 minutos, buen manejo de la espada y experto en duelo de insultos. Ambitorpe.

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