COLABORA EN NUESTRO PATREON
Análisis: Undertale 1

Análisis: Undertale

Análisis: Undertale 3
Fecha de lanzamiento
15 septiembre, 2015
CREADOR
Toby Fox
EDITOR
Toby Fox
PLATAFORMAS
PC, Mac, Linux, Android, PS4, XBOX, Switch

Me agrada ser el encargado de analizar Undertale, el videojuego de moda creado por el joven Toby Fox, puesto que en Nivel Oculto tenemos un especial interés por las obras de autor. Las creaciones personales tienen una consecución estética que trasciende a la de otros productos más convencionales; es más, estos trabajos creativos, amén de mostrar una concepción particular, suelen sobrevenir como impulsores en la innovación del resto. Es por esto que son tan necesarios, pues actúan como savia nueva para seguir alimentando el progreso de esta industria e imponen un sello de distinción cuando son especialmente eminentes. En el caso particular de Undertale, además, se ha generado un fenómeno entusiasta en las redes sociales que no obviaré en este análisis, por la trancendencia que está teniendo su efecto de propaganda.

Aunque con algunas variantes respecto a lo acostumbrado, Undertale es, a todos los efectos, un juego de rol al estilo japonés. Al menos no se aparta de los cánones estilísticos de los JRPG de los años 90 que veíamos en las videoconsolas NES, SNES y, en menor cantidad, Master System y Mega Drive: Colores planos y personajes deformados, de trazo sencillo, aspecto infantil y melodías acordes a esta estética. Tampoco difiere mucho de lo tradicional en cuanto al modo de juego, siguiendo la mecánica de los Dragon Quest, Phantasy Star, Lunar o Final Fantasy por lo que se refiere a las conversaciones, la exploración y los encuentros esporádicos y aleatorios con los enemigos, para luchar en una batalla por turnos. También el argumento de Undertale se me antoja manido, ya que nos explica la historia de un pasado lejano en el que dos razas en guerra gobernaban el mundo, la de los monstruos y la de los humanos. Por fin, tras una crucial batalla, estos últimos salieron victoriosos y desterraron a los monstruos con un hechizo mágico que les confinaba bajo tierra. Con esta trama introductoria partimos en nuestra aventura personal, tomando el papel de una niña que, tras escalar un monte, cae por accidente al mundo de los monstruos.

Análisis: Undertale 4

Mención aparte, sin embargo, merecen los encuentros con los enemigos, de ejecución inusitada y que resulta ser el eje desde donde parte la singularidad de Undertale respecto a otros juegos de rol. En estas peleas la acción se representa en una pantalla con un menú donde podemos escoger varias opciones, alternando nuestro turno con el de los monstruos. La primera alternativa, la más obvia, consiste en atacar, infligiendo una cantidad de daño que depende de nuestra habilidad para hacer coincidir una barra en movimiento con una marca establecida; un método éste similar a lo visto en los videojuegos de golf para determinar la precisión de los golpeos. Además, al igual que en otros JRPG, tenemos la opción de usar los objetos del inventario, bien para equiparnos o para recuperar nuestra salud. Sin embargo, como novedad, se nos ofrece también la disyuntiva de ejecutar una serie de acciones para evitar la pelea, y que varían dependiendo del enemigo al que nos enfrentamos. Si somos pacientes y damos con la maniobra correcta, llegaremos a convencer a nuestro adversario para abandonar la lucha, aunque nos quedará en la mayoría de ocasiones la opción de huir de la misma. El turno de los monstruos, en cambio, es completamente distinto y requiere de una habilidad manual. La ventana de las conversaciones de texto pasa a ser el campo de acción y la salud de la niña protagonista está representada por un pequeño corazón con el que hemos de esquivar los proyectiles que nos lanzan, como si se tratara de un bullet hell, variando las formas, tamaño y pauta de los ataques según con quién batallemos.

Es en estos encuentros donde decidimos la relación de la niña con los habitantes del inframundo. Podemos optar por la vía directa, respondiendo con la misma violencia con que nos tratan, o ser pacientes para intentar convencer a los monstruos de que abandonemos la pelea. De hecho, a lo largo del camino, conversando con los personajes, nos daremos cuenta de que su hostilidad viene inducida solamente por el miedo y la desconfianza, lo que nos invitará sutilmente a escoger la vía pacífica. Y es aquí donde, a mi entender, Toby Fox no acierta plenamente, pues por culpa de un texto en el que no se llegan a plantear situaciones verdaderamente incómodas, no surgen los dilemas morales, con lo que nuestra disyuntiva se limita a escoger entre el camino rápido, el violento, o el paciente, tanteando entre las distintas acciones hasta dar con la forma de convencer al contrario, pero sin que nos sintamos gravemente afectados emocionalmente en la medida que sucedía con The Walking Dead, por poner un ejemplo de toma de decisiones, salvando las debidas distancias dado que el juego de Telltale Games es para un público más adulto, evidentemente.

Análisis: Undertale 5

Sí es cierto, sin embargo, que Toby Fox ha sido capaz de crear algunos personajes interesantes y francamente divertidos, muy bien llevados a lo largo del juego dentro de un guión humorístico repleto de bromas y ocurrentes referencias al mundo de Internet y a la adolescencia en general, aunque me parece un autor excesivamente atado a las convenciones del JRPG, a pesar de que introduzca sus propias innovaciones. Tengo también otra crítica para Fox, que cae en el mismo pecado que tantos otros guionistas de JRPG, y es que se deja llevar fácilmente por la sensiblería, confundiendo la adolescencia con el infantilismo en una historia de amistad, al tomar por lo común solamente el tono más banal e intrascendente del carácter juvenil, por lo que Undertale, aspirando por momentos a ser Alicia en el país de las maravillas, se queda en un vano capítulo de los Osos amorosos. Solamente cuando se salta las normas y se olvida de homenajear lo más estereotipado de este tipo de videojuegos, es cuando Fox se muestra brillante, como esos músicos que explotan su verdadero talento al dejar de versionar canciones de otros grupos. He encontrado en Undertale algunas ideas magníficas, en el momento que el humor destella surrealismo o cuando es capaz de bromear dirigiéndose tanto al avatar protagonista como al propio jugador, indistintamente, aprovechando ese camino de comunicación que otros juegos ya iniciaron anteriormente y al que se le dio una fantástica vuelta de tuerca en The Stanley Parable. Es entonces cuando Toby Fox deja de ser un nombre cualquiera de esta industria y se convierte en un Lucas Pope o en un Terry Cavanagh.

Así pues, bajo mi criterio, Undertale adolece de los errores señalados, pero también tiene otros defectos que podrían haberse evitado con algo más de trabajo, al haber incluido una serie de puzles esporádicos que me parecen poco inspirados, o la incapacidad de sobresaltar al jugador en los momentos clave, que con más imaginación y talento se puede lograr dando uso a los dibujos infantiles, como bien mostraba en su día, por ejemplo, el juego Eversion, de Zaratustra Productions. Sin embargo, en su conjunto Undertale posee muchas más virtudes que errores, como las pinceladas brillantes que anteriormente explicaba y el acompañamiento de una banda sonora compuesta por el mismo autor, de factura magnífica, muy pegadiza y completamente acompasada con la entrada en escena de los distintos personajes y toda la narración en su conjunto. Al mismo tiempo, es todo un acierto de programación la sensación de mundo cambiante de Undertale; dependiendo de que decidamos o no perdonar la vida a los monstruos en las batallas, sus apariciones y su comportamiento en el transcurso de la aventura varían, e incluso retomando una nueva partida se memorizan nuestras acciones pasadas.

Como observaba al principio de este texto, se ha producido una difusión masiva de Undertale en Internet, con elogios efusivos, dibujos y homenajes diversos, y al analizarlo no me parece extraño, pues el juego reúne las suficientes condiciones para despertar el interés y la sorpresa, como muchas veces ha sucedido con otros JRPG. Debemos tener en cuenta, sin embargo, que todo este fenómeno fan ha de ser tomado con respeto y consideración pero también con cautela, pues la exaltación exagerada de Undertale se circunscribe principalmente a un grupo numeroso aunque de mayoría adolescente y amante con fervor de este género de videojuegos. Tras indagar en el fenómeno he observado la elaboración de listas de juegos favoritos hechas por estos aficionados, en las que se incluye a Undertale entre los Final Fantasy, Super Mario y Zelda diversos; todos son juegos muy loables, pero evidentemente hablamos de listados en los que se ausentan grandes clásicos antiguos y modernos como Monkey Island, Doom, Braid o Portal, como tantos otros que un público más diverso estima. Esta es la explicación de que estemos viendo a Undertale como el gran juego de moda. De lo que sí estoy seguro es de que va a estar entre los mejores trabajos independientes de este pasado año. Con el tiempo veremos si también pasa a formar parte de la galería de clásicos imperecederos.

Análisis: Undertale 6

  1. Bueno, lo primero de todo: ¡el protagonista del juego no es una niña! En realidad no tiene género. Todos los personajes le tratan con género indefinido y Toby mismo lo ha dicho varias veces. Es una tontería, pero me ha chirriado un poco. Disculpas.

    Ahora a la crítica. Undertale se ha convertido rápidamente en uno de mis juegos favoritos. La primera vez que lo jugué, en modo neutral, como la mayoría de los mortales, me pareció un buen juego. Una banda sonora buenísima, personajes planos pero con mucho carisma, una atmósfera buenrrollista y un mundo interesante. Llegué al final y me sentí satisfecho. A los pocos días decidí volver a pasármelo, esta vez como pacifista. La historia cambió mucho, y me hizo sentir emociones muy distintas, pasando del buenrrollismo al miedo incluso, y el final me ha hecho cogerle muchísimo más cariño (no voy a reventarlo). Ahora mismo estoy en medio de una vuelta genocida, y el juego realmente me está costando jugarlo. Tiene momentos que me están perturbando. Es una obra que me ha hecho sentir prácticamente todo el espectro de emociones y creo que eso es algo que tiene muy a favor, pero por supuesto esto son emociones y van a título personal, más aún en una obra con la que tienes que congeniar desde un principio. Me encanta, no es difícil verlo, pero al mismo tiempo puedo ver cómo muchos jugadores pueden sentirse desconectados desde el minuto uno.

    Finalmente, y aunque esto es lo que “menos mérito tiene”, ya que no es el primer juego que lo hace, como ya tú mismo dices en la crítica, Undertale es plenamente consciente de que es un videojuego, y aprovecha esta naturaleza para darle aún más fuerza a su narrativa, y esto es algo que me gusta mucho. No quiero decir que todos los juegos tengan que romper la cuarta pared, pero también es cierto que parece que a nuestro medio le cuesta utilizar sus propias cualidades y características para transmitir lo que se quiere decir. De nuevo, es difícil decir nada del juego sin quitar la sorpresa a los nuevos jugadores, así que me tendré que limitar a este comentario tan vago.

    En resumen, independientemente de las críticas, creo que este juego debería probarlo prácticamente todo el mundo. Aunque sea probarlo. No va a ser del gusto de todos y desde luego está lejos de ser perfecto, pero es un juego muy especial, me parece algo difícil de negar.

    1. El protagonista no tiene un sexo definido, efectivamente. El jugador es libre de interpretarlo. Yo opté por considerarlo como una niña al establecer un paralelismo con la Alicia de Lewis Carroll, que también cae en un pozo hasta un mundo fantástico.

  2. Justo la crítica que necesitaba. He sentido la tentación varias veces llevado por los medios y sus altas calificaciones pero hoy por fin ya sé que puedo pasar de Undertale. Gracias.

    1. De nada, pero tampoco se tome a pies juntillas mi veredicto. A pesar de los errores que aprecio en Undertale, probablemente sea uno de los mejores juegos del pasado año y merezca ser jugado, como señalaba Estupidani en su anterior comentario. Simplemente no he querido otorgar a Undertale el sello de recomendación de Nivel Oculto porque soy especialmente crítico con algunos de los defectos que señalaba en el artículo.

  3. Me alegro de haber leído esta crítica. Viendo todo el hype y esa nota de metacritic pensé que era el único al que le había decepcionado Undertale. Me parece como bien dices un juego divertido, bastante inteligente y con ideas muy interesantes, pero matar a un enemigo o perdonarle me ha dejado indiferente en la mayoría de ocasiones, y una vez terminado, siendo relativamente corto, no he sentido la necesidad de rejugarlo.
    De JRPGs recientes considero que LISA era bastante más original y mucho más acertado al tratar de jugar con las emociones, quizá porque está más orientado a un público adulto.

    1. En realidad las buenas historias que apelen a las emociones no tienen por qué ser exclusivamente para el público adulto. Tenemos grandísimos ejemplos en la literatura juvenil: La isla del tesoro, La guerra de los botones, Las aventuras de Tom Sawyer, …
      Opino que el error argumental de Undertale es el mismo que se comete en muchos otros juegos de aventuras (no solamente los JRPG) al banalizar la adolescencia. Me gustaría que los guionistas de videojuegos aprendieran del trabajo de Starbreeze Studios con Brothers: A Tale of two sons; para mi gusto es el ejemplo a seguir de lo que debería ser una buena historia juvenil, comparable a las novelas que he citado.

  4. PESIMA tu critica, pero así, en mayúsculas PESIMA.
    Comparar a Undertale con Alicia en el país de las maravillas solo por que caen a otro mundo por un agujero es como comparar a Justin Bieber con Hitler solo porque tienen millones de seguidores cegados. Nada que ver. Encima para hacer tu comparación innecesaria y alejada le apropias el sexo que TU le interpretaste al personaje principal cuando estás haciendo una crítica para gente que no lo ha jugado se dé una idea. Yo creería que tienes que tener un punto de vista lo más neutro respecto a ese tema, para mí es un niño, pero sé que es un THEY y dejo que quien quiera lo interprete como desee.
    Después, comparas el juego con una chorrosada de juegos que poco tienen algo que ver con este (Como decir que un gato y un león son lo mismo solo por ser felinos) y hasta hubiera preferido que pusieras que Undertale es un plagio barato de EarthBound, pero no, nombras todo el repertorio que se te vino a la cabeza menos el único al que podrías haber hecho hincapié y regurgitado por qué es “lo más parecido” que puede haber en el mercado con respecto a su idea de jugabilidad.
    ¿Qué a los fans de Undertale le gusta Final Fantasy, Super Mario y Zelda? ¿No había otra persona para darle esta crítica? Creo que tú realmente no eres un público diverso, yo estimo Porta, estimo The Stanley Parable, Monkey Island y hasta un LYNE Y NO TIENE NADA QUE VER CON NADA. ¿Qué había pocos puzles? No estaban ahí para hacerlos, no es el objetivo principal del juego, no es la temática del juego.
    Además la fresa del pastel es que comienzas diciendo que Nivel Oculto tenemos un especial interés por las obras de autor, que son muy importantes, que sirven para blablablablablah y después le das con un palo diciendo todo lo que podría haber tenido comparándolo con toda esa lista de juegos que nombraste previamente, pidiendo que un juego de kickstarter hecho por un par de personas amateurs tenga el mismo nivel que un juego de estudio.
    Una lástima, la review de The Stanley Parable de Nivel Oculto me gustó, pero definitivamente el encargado de la de Undertale me hizo sentir como cuando te dan una investigación, lo buscas en google y solo entras a los enlaces de la primera página de búsqueda y nada más.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

X