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Rise of the Tomb Raider

Crítica

Ya hace casi dos décadas desde que podemos disfrutar de las aventuras de Lara Croft, todo un icono del videojuego, diva en una época donde pocas mujeres eran protagonistas. Tal fue su fama que ha sido imagen de casi todo producto o marca, tuvo películas y todo tipo de merchandasing inimaginable.

Como casi siempre pasa, cuanto más subes peor puede ser la caída y Lara se cayó de bruces contra el suelo allá por los principios de siglo. Títulos de mala calidad, transmedia penosos en todos los sentidos y crisis interna en su estudio creador (Core Design) hicieron de ella una estrella en decadencia y del juego algo totalmente infumable.

En situaciones así, en la que te encuentras en el momento más hondo de tu vida, una segunda oportunidad es como apostar todo a la ruleta del casino, si apuestas por un color y sale bien te puedes hacer millonario, si fallas, la ruina te perseguirá por gran parte de tu vida.

Crystal Dynamics allá por el 2007 recogieron lo que quedaba de Lara y la saga Tomb Raider y lo apostaron todo. Su apuesta fue por el color del cambio y acertaron: Tomb Raider volvía a la primera división y Lara Croft empezó a salir del pozo donde se había metido. El resultado final se puede ver y jugar con la trilogía Legend, Aniversary y Underworld, que enseño a todos, las virtudes que aún le quedaban a la saga y, las habilidades que tenía Cristal Dynamics para revivir viejas glorias sin caer en los mismos errores.

No contentos con esto y aprendiendo de la historia reciente de la saga no se acomodaron y apostaron de nuevo por dar un giro de 180 grados a todo el trabajo que habían creado en su última trilogía.

Todos conocemos muy bien el resultado, un nuevo reboot de la saga allá por el 2012, que sorprendió a todos por mostrarnos una aventura más cinematográfica donde la acción y el desarrollo del personaje lo eran todo.

Se centraron en presentarnos a una Lara llena de aristas, viviendo algo que no era normal para ella, donde su vida y cordura pendían de un hilo continuamente, consiguiendo además que empatizáramos con ella como pocas veces pasa en los videojuegos.

Este enfoque, más típico del cine, nos dio una idea de por dónde iban a ir los tiros a partir de ahora en la licencia Tomb Raider. Ya no sólo en el desarrollo de los personajes, sino también en las escenas y planos de acción, el terror por sobresaltos y las secuencias scriptadas para transmitir espectacularidad, se colaron hasta la cocina en el reinicio de la saga.

En pleno nuevo apogeo de la franquicia, nos encontramos ante un nuevo capítulo de las aventuras de la señorita Croft. El resurgir de la saqueadora de tumbas, tal y como su título predica. Una vez ya jugado, toca analizar si este título le queda grande o nos encontramos con lo que de verdad nos están vendiendo.

Obsesiva hasta la locura

En el anterior título, ya nos dieron a conocer alguno de los traumas que arrastraba Lara, antes incluso de llegar al “triángulo del dragón” donde se desarrollaba la anterior aventura. Esos retazos y pequeñas nociones, que dejaron sin explicar, son los desencadenantes de la trama de Rise of the Tomb Raider.

En un principio, Lara quería demostrar su valor como investigadora y aclarar a todo el mundo que ella no era como su padre. Pero la experiencia vivida en el titulo anterior, la dejó rota y le abrió los ojos, comprendiéndo que las historia semifantásticas de su padre sobre reinos perdidos y artefactos de otro mundo no eran mentira, desencadenando en ella una obsesión por limpiar el nombre de su padre y continuar su trabajo, digna de un demente.

A parte de su aspecto físico, que no ha cambiado mucho con respecto al anterior título, ahora Lara es un personaje más oscuro, más malhumorado y obsesionado con hacerlo todo sola para evitar resultados como los acontecidos en Yamatai. Ese aislamiento de todo y todos, la hace un ser más huraño y agresivo que choca una barbaridad con la Lara inocente y asustadiza del primer juego. Queda claro que lo acontecido anteriormente le paso una factura muy cara a su cordura.

Esto no solo se nota en la narración de la historia o en el desarrollo del personaje, si no que a la hora de jugar también queda patente. Al manejar a un personaje inestable, ahora Lara no tiene que envidiar casi nada a Rambo, la chiquilla es capaz de matar a sus enemigos desde cualquier posición, ya sea desde las alturas o sumergida en el agua. Manejar todo tipo de armas, fabricar bombas, munición y, por supuesto, aplicarse primeros auxilios. Toda una soldado preparada para la supervivencia.

Y es que ésta parece ser la palabra clave del juego, supervivencia, ya que tanto los enemigos como el entorno, son hostiles con Lara y, tener recursos es parte fundamental para seguir adelante. En el primer juego los recursos nada más que servían para mejorar armas y solo había de un tipo, ahora hay bastantes clases de recursos, por ejemplo: minerales, pieles y plantas. Cada uno de los cuales está pensado para mejorar alguna capacidad de Lara, arma o para reabastecerse de munición y medicinas, por lo que si no controlar los recursos a tu alrededor, el juego se te puede hacer muy cuesta arriba.

Volviendo a que ahora manejamos a una medio guerrillera, también el arsenal que manejamos en el juego se ha ampliado bastante con respecto al anterior título. Siguen siendo cuatro categorías: pistolas, escopetas, fusiles y arcos. Aunque en esta ocasión las armas de cada tipo tienen diferencias notables entre ellas, estando preparadas para combate a larga distancia, para obtener gran potencia a corto alcance o para poder disparar munición como si no hubiera mañana y evitar así que los enemigos salgan de sus posiciones.

Esta variedad te permite plantear que estrategia vas a usar con tus armas para estar preparado para cualquier situación que te presente el juego. Estrategias que se pueden ampliar aún más usando los diferentes tipos de municiones disponibles para cada una de ellas.

Si nada de esto te permite avanzar y siempre te ves superado, recuerda que, en este juego, el escenario también es un elemento participe para tu supervivencia. Ya que hay bastantes partes destructibles y elementos que explotan con un disparo para ayudarte a acabar con los enemigos. Así que a falta de balas no es mala idea provocar un derrumbe sobre tus adversarios.

Aparte de estar armada hasta los dientes, la agresividad que tiene ahora Lara queda también patente a la hora de luchar y en la forma en que se expresa. Ella ya no tiene miramientos a la hora de soltar lo que le apetece por la boca, por lo que estamos antes un juego con bastantes tacos, algo que aún es raro de ver en un juego así, a excepción de GTA y similares. Tampoco tiene piedad a la hora de enfrentarse a los que la persiguen habiendo más de un remate a un enemigo y escena de la historia bastante truculentas, eso sí, sin llegar nunca al gore.

El modo de combate y obtención de recursos, el desarrollo de Lara y las situaciones que se le presentan a lo largo de la historia, están muy bien hilados, haciendo muy creíble el descenso a la obsesión y violencia que parece estar siguiendo la protagonista.

Rescatando el pasado

Si hay algo que se echaba de menos en este reboot y en el anterior, eran los dos elementos que hicieron famosa a la saga en primer lugar: las plataformas llenar de trampas y los puzles gigantescos que ocupan escenarios enteros.

Es verdad que en los títulos del anterior reboot y en el predecesor a este había puzles y algunos bastante grandes, pero no estaban tan conseguidos como los antiguos. Donde el puzzle también podía ser un elemnto plataformero, donde el resolver el puzzle no era lo más importante, si no que el cómo escalarlo después también era parte fundamental de la resolución. Pues bien, este tipo de puzles donde la inteligencia y la habilidad se tienen que dar la mano vuelven en este título y por la puerta grande. Eso sí no todos están al mismo nivel y da penas a veces ver el escenario tan currando que han hecho para un puzzle, este tan poco aprovechado, aunque esto pasa solo en unos pocos casos.

Si habéis jugado a los Tomb Raider de los 90’s, recordaréis que había varios secretos repartidos por los niveles, los cuales te daban una recompensa bastante útil si los recogías todos. La vuelta de este elemento ya se pudo ver en un triste intento en el juego previo, en plan de tumbas ocultas donde resolviendo un pequeño puzle o un quick time event (los cuales son casi inexistentes en Rise of the Tomb Raider), nos daban alguna mejora o extra. Ahora han vuelto bajo el mismo nombre, pero no tienen nada que ver con los del juego anterior y superan con creces a los de los juegos del siglo pasado.

En los títulos antiguos para encontrar los secretos, tenías que explorar bien las fases y resolver algún puzle extra para acceder a ellos, o ser muy hábil en algunas secciones de trampas. Pues ahora eso se recupera y se recompensa de forma muy grata al jugador con tendencias de explorador, si no eres de este tipo de jugador, te puedes dejar más de un tercio de este juego sin probar, ya que estas tumbas ocultas y criptas, hay que resolver auténticos niveles a parte de la historia principal, los cuales incluyen su zona de plataformas, exploración, acción y resolución de puzles. Encontrándose en estos niveles ocultos algunos de los mejores de todo el juego.

En Rise of the Tomb Raider también se recuperan las secciones de trampas de forma más asidua, pero entre las habilidades que puede desarrollar Lara y los tiempos bala, están quedan muy descafeinadas y poco emocionantes, casi sin reto alguno. Es más probable que tengas más problemas con los combates que con estas secciones de trampas. Eso sí, si fallas volveras a ser testigo de las muertes agónicas de Lara, una novedad que se añadió en la anterior entrega y que parece que se va a quedar a lo largo de todos los títulos de este reinicio.

En definitiva, Rise of the Tomb Raider sabe mezclar lo bueno que obtuvo del anterior titulo como son las escenas de acción, el argumento y el sistema de mejora del personaje y su equipo, con algo que se echaba de menos de los anteriores juegos: la exploración y las recompesas por ello, las cuales son generalmente habilidades extra para Lara que no se pueden obtener de otra forma.

Arco y piolet ya fueron claves en la anterior entrega, pero ahora lo son aún más. Como elementos de combate han visto su utilidad ampliada. El arco a parte de las diferentes clases que hay ahora disponibles: ya sean de potencia o de recarga rápida. Cuentan con nuevos tipos de munición: como flechas de gas tóxico, explosivas o de fuego.

Estas nuevas flechas pueden cambiar el resultado del combate por lo que hay que aprender a utilizarlas en las situaciones más convenientes. Pero este tipo de munición también es importante para la resolución de puzles, ya que nos servirán para abrir nuevos caminos o provocar situaciones en los momentos exactos para que se pueda activar cierto elemento, etcétera.

En cuanto a exploración, el arco adquiere una nueva dimensión al obtener la mejora de flechas triangulares, las cuales se quedan clavadas en ciertos materiales y nos permiten crear caminos a nuevas zonas. Esto junto a la flecha con cuerdas de la anterior entrega hacen que el arco tenga más usos que una navaja suiza.

Por otra parte, el piolet se multiplica por dos, uno para cada mano por lo que la velocidad de escalada aumenta. Como arma cuerpo a cuerpo ya no solo es para rematar, si no que puedes deshacerte de enemigos a base de usarlo, aunque solo es buena opción para los rivales que están aislados, exceptuando que lo mejores bastante, entonces ya es un arma que te puede salvar de más de un apuro.

En el primer juego cuando obtenemos el piolet por fin nos permiten escalar, en éste, aunque lo tengamos desde el inicio, hasta que no se consigue la mejora del cable, no le sacamos todo su potencial, el cual le permite a Lara ser casi una alpinista freestyle permitiéndole encaramarse a sitios inalcanzables de otra forma y ampliando así aún más los escenarios.

A este elenco de herramientas multiuso también se añade un cuchillo de combate, el cual suple la función rematadora del piolet de la entrega anterior y es un elemento fundamental a la hora de resolver puzles, ya que nos permite cortar cuerdas u elementos que sostienen elementos del escenario, para poder luego usarlos o enlazarlos con nuevas flechas con cuerda a otros elementos del entorno.

En resumen, estos tres elementos son fundamentales para la jugabilidad y diseño de niveles del título, sin ellos Rise of the Tomb Raider no se parecería en nada a lo que es y la verdad es que sería una experiencia muy sosa si no estuvieran, ya que comparten totalmente el protagonismo con Lara, casi formando parte de ella.

Salto generacional

Para que negarlo, el cambio se nota y bastante. Es compararlo con la edición del año de la entrega anterior para las consolas de nueva generación, y el salto es brutal. Las expresiones de Lara, los detalles del escenario, brillos y sombras, la nieve, el hielo y las escenas de acción se ven muy bien y eso que el hecho de tener versión en Xbox 360 seguramente le haya quitado recursos a la hora de sacar la versión de Xbox ONE. Aun así, es un juego con un aspecto visual digno de finales del 2015.

Los escenarios y entornos que se nos presentan son dignos de una película de aventuras a lo Indiana Jones. Lo que sí es verdad que, aunque todo luce muy bien, al estar centrado el juego en Siberia, la nieve y el hielo es un constante en todos los escenarios y, aunque estos escenarios son variados, a veces puede cansar ver tanto elemento invernal.

Lo que si canta en el aspecto visual es algún que otro error de animación al interactuar con los elementos del juego, ya sean paredes a escalar o al recoger recursos. Los juegos que buscan tanto realismo, el más mínimo bug se nota demasiado, por lo que el “uncanny valley” hace su aparición más de una vez a lo largo de la partida.

También es de agradecer que, a la hora de jugar, no hayan incluido al Kinect de forma precipitada ni un multijugador absurdo, tal y como hicieron en la entrega anterior de Tomb Raider. El resultado de esto es que se han centrado en hace un juego para un jugador como hace tiempo que no veía: bonito, largo y con un motón de contenido a explorar.

Por último, me gustaría destacar el doblaje al castellano, este apartado para mi suele ser importante, porque soy de esos a los que les gusta perderse la mitad de la interpretación por escuchar los diálogos en su idioma. Es este juego me parece que se han lucido y exceptuando las voces típicas de los esbirros, todos los personajes tienen carácter y no son dobladores planos que no transmiten emoción. Por otra parte, si a ti lo que te gusta es la versión original, este juego tiene un selector de idiomas, por lo que es tan simple como cambiar las voces en el menú, al idioma deseado.

Rise of Tomb Raider ha cumplido. Es un gran juego con espíritu cinematográfico, con actores de personalidades no muy estables, hacen creible la narrativa y la orientación que ha tomado la forma de jugar en esta saga.

Personalmente agradezco que no hayan metido a la fuerza multijugadores y chorradas varias que deben incluir los triples A para vender, centrándose en un modo historia para un jugador muy completo, entretenido y con una trama bastante interesante de la cual tengo ganas de saber más.

Es verdad que no va a transmitir una experiencia innovadora, ni tiene una jugabilidad totalmente nueva y su historia tampoco es que sea digna de Oscar, pero parece que por fin nos dan títulos de una saga famosa sin necesidad de prostituirla para vender más copias. Algo raro a día de hoy donde los costes de los títulos de este calibre hacen que las empresas apuesten por lo seguro y no arriesguen.

Tanto para los que tengáis una ONE, como la 360 y dentro de poco los de PC, recomiendo jugar a Rise of the Tomb Raider, un juego redondo pese a los fallos antes comentados. Éste juego es uno de los que me hace pensar que por fin puede haber un cambio de ruta en las grandes compañías y que los jugadores no tengamos que recurrir solo a los títulos concretos para poder jugar a algo que no sea acción para adolescente.

Playerest
Playerest
Gamer noventero aunque más viejo en edad. Entre partidas a juegos clásicos, indies y triples A, sobrevivo el día a día como teleco. Fotógrafo y redactor aficionado, dejo de vez en cuando mis pensamientos por Nivel Oculto.
Showing 4 comments
  • Camu
    Camu
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    Hombre! Un AAA por aquí…

    • Javier Alemán
      Javier Alemán
      Responder

      Aunque no lo parezca, empezamos siendo una web “normal”, mi primer artículo aquí fue uno sobre los DLC’s de Mass Effect 2 🙂

      Lo que pasa es que luego nos hicimos indies porque nos apetecía, básicamente. ¡Pero todo lo que mola acaba teniendo cabida aquí!

      • Camu
        Camu
        Responder

        A mi me encanta que estéis especializados en lo indie. Es tanta la oferta que es casi imposible de seguir, por eso mola una web con criterio independiente dedicada al tema.
        En cuanto a Tomb Raider pues… Jugué al anterior bastante pero no acabó de convencerme por tanto script y tanta película al remolque de Naughty dog. Una vez me lo pasé, le di largas porque no me veía rejugandolo en el futuro. En fin, entiendo vuestra postura solo qué me sorprendió ver carga poligonal entre tanto pixel art. 🙂

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    Korben Dallas
    Responder

    Pues un juego que si te gusta Indiana Jones, mantiene totalmente el espiritu aventurero. Y lo mejor, la verdad las cuevas explorables. Me ha sorprendido muy gratamente y a mejorado a su predecesor en todo. Sin llegar a ser innovador en nada.

    Un saludo!

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