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Pony Island

Crítica

Lo de romper la cuarta pared ya no es nada nuevo. Atrás quedan esos tiempos en que cambiar el mando de puerto para derrotar al villano de turno se antojaba casi como una llamada a la rebelión en Matrix. Ahora estamos de vuelta de todo. La candidez emocional se marchó con la llegada del nuevo siglo y lo único que nos ha dejado es un poso de cinismo infinito que nos jode por dentro mientras insufla de vida las redes sociales. The Stanley Parable era mucho de eso. Cinismo aplicado al videojuego. Una broma perfectamente ejecutada llena de “estamos haciendo mierda, a ver si os dais cuenta” que funcionaba como una bomba de relojería cuya metralla apuntaba al jugador medio consagrado al “triple A”.

Pony Island ha aparecido de la nada, y después de terminarlo tengo la sensación de que eso también forma parte del todo que propone Daniel Mullins. Llegar rápido, golpear fuerte y huir sin dejar rastro. Una táctica tan vieja como el hombre moderno que aquí funciona en tantas capas que impide al usuario cualquier momento de comodidad. Y eso que las cartas están sobre la mesa desde el principio. Pony Island enseña en su tráiler lo que te vas a encontrar. Nadie se sorprende cuando el dulce ponicornio con estética maquerochentera comienza a corromperse bajo los designios de un satán reconvertido a programador que es capaz de robar almas a través del código del propio juego.

Estaba intentando usar un símil tipo muñecas rusas para explicar la cantidad de sorpresas que Pony Island esconde en su interior, pero no es exactamente así como funciona. El conjunto se asemeja más a la sorpresa de un niño al enfrentarse a uno de esos libros en 3D donde tiras de aquí y de allá para que sucedan COSAS. El título lo forman decenas de puzles repletos de metanarrativa propia que conforman una narrativa global que deja el culo torcido al más pintado. No es sólo que juegue con lo que esperamos de un videojuego, sino que juega con lo que esperamos de ESTE videojuego. Mullins consigue engañarnos de tantas maneras que por momentos parece más un mago que un desarrollador. Uno de esos feriantes de principios del XIX que utilizaban el cinematógrafo para sus trucos de magia.

No recuerdo ningún juego cuyo objetivo sea destruir el propio juego. Destrozarlo desde dentro para ver cómo va cayéndose a pedazos mientras trata de defenderse. Mullins ha creado un título divertídisimo que sin embargo se acerca más al arte y ensayo que a un videojuego al uso. Es indie dentro de lo indie sin salirse en ningún momento de las características exclusivas del medio. Hay que jugar a Pony Island para entender su discurso. Un discurso que no acaba hasta que borras el juego de tu disco duro. Ahí es nada.

Juanma
Juanma
Co-Fundador de Nivel Oculto. Puedo aguantar la respiración durante 10 minutos, buen manejo de la espada y experto en duelo de insultos. Ambitorpe.
Showing 7 comments
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    Dyermaker
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    Ayer mismo lo terminé y sigo en shock. Es un juego al que le encanta cacharrear con los límites del videojuego y jugar contínuamente con lo inesperado, lo que conecta directamente, como comenta Juanma, con Portal y Stanley Parable (es curioso ver cómo esos dos pilares referenciales siguen agrandándose aún más cada vez que aparecen obras magnas como ésta que beben directamente de ellos). Ésta parte del juego, que lo acerca un poco a la aventura gráfica, se engarza con otras partes jugables de puzle bastante resultonas y un arcade con scroll lateral que tiene su gracia, aunque quizá acabe resultando un tanto repetitivo hacia el final. De cualquier manera, poco más se puede pedir por dos horas de juego y cinco euros. El primer gran juego de 2016, no?

    • Juanma
      Juanma
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      Sin ninguna duda. Además el hecho de haber aparecido de la nada hace que la sorpresa se todavía mayor.

  • Albertoner81
    Albertoner81
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    Si señor, indie dentro de lo indie. Una auténtica joya, una locura de juego

  • cyber2
    cyber2
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    Me lo has vendido, Juanma.

    Aparte de eso, el humor socarrón de algunos comentarios en Steam acerca del juego tampoco tiene desperdicio. Ojo a lo que escribe un tal Belial:
    “This is the cutest game ever. Get it for your children.”

    • Juanma
      Juanma
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      Lo chulo de este tipo de títulos es que al final la gente termina entrando en su juego. En este caso la decisión de haber contado buena parte de las sorpresa a través del tráiler ya condiciona, pero por ejemplo con Eversion http://store.steampowered.com/app/33680 es más probable que pille a algún incauto.

      • cyber2
        cyber2
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        En mi caso Eversion no me pilló por sorpresa porque ya había leído algo sobre el juego, pero aún así descubrí cosas que no esperaba al acabar el juego por segunda vez y cogiendo todas las gemas. Recomendabilísimo.

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