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[E3 2012] Y ahora ¿hacia dónde vamos?

Llevo desde que finalizó el E3 haciéndome la misma pregunta. Desde luego no soy el primero. Tras un E3 especialmente descafeinado me quedan dos cosas: por un lado, qué es lo que la industria espera de nosotros, sufridos jugadores y, por otro, qué es lo que nosotros podemos esperar de la industria. De lo que no me cabe ninguna duda es de que lo que podemos esperar difiere considerablemente de lo que queremos esperar. Y así va.

Este año iba a ser el gran año de Nintendo. Lo tenían todo a su favor para conquistarnos de nuevo. Una consola nueva e innovadora con, yo creo que, muchísimas posibilidades. Lo tenían fácil porque la competencia se ha despachado a gusto intentando estirar una generación que tiene que dar más de sí, no porque nosotros lo queramos, sino porque es ahora cuando realmente le están sacando beneficios. Lo tenían fácil porque el nintendero es un animal costumbrista que ha aprendido a conformarse con lo poco que tiene y porque con dos o tres de sus sagas clásicas nos compran a todos. Es por ello que empezaron enseñando un Pikmin con muy buena pinta. Lo que yo no alcanzaba a entender era por qué se quedaban ahí. ¿Por qué Nintendo no quiso romperme el culo con un Zelda, un Metroid, un Smash Bros o un (por favor Dios escucha esta súplica) F-Zero? La conclusión es simple: esas sagas no casan con el público al que va dirigida su nueva consola. Pikmin es un juego que se orienta perfectamente a un niño pequeño y ahí es donde Nintendo tiene su principal foco de atención. Pero no quieren que ese niño juegue solo. Es por ello que el segundo foco de atención son las familias. Minijuegos sencillos que puedas compartir sin requerir explicación alguna de sus mecánicas. Que puedan jugar por igual la abuela y el sobrinito. Por último han intentado transmitir que su consola también servirá para jugar a esos juegos de que ya dispones en tu Xbox 360 o en tu PS3, sólo que mejor. Lo de si mejor o no está por ver, pero queda claro que no se va a hacer una apuesta fuerte en esta línea sino únicamente un acercamiento para intentar atraer a un público mayor; que si el padre o el hermano mayor quieren destripar zombies puedan hacerlo. Pero no es esta una apuesta fuerte, más bien semeja ser un “si cuela, cuela, y sino…”. Además habrá que ver si es una política que se pueda mantener cuando la siguiente generación llegue y Wii U no pueda mover sus juegos.

Muchos agoreros, los accionistas los primeros, han vaticinado el trompazo que se pegará Nintendo con su nueva consola. No me extraña que alguien como yo haga tal predicción, porque apenas le veo atractivos. Pero habrá que ver si su público objetivo opina igual. Lo que sí sé a ciencia cierta es que lo mismo se dijo de DS y Wii, y son la portátil y la consola de sobremesa más vendidas de la historia (hablo de cabeza, puede que alguna las supere, pero han vendido una burrada, eso seguro). Lo mismo se dijo de 3DS y sus ventas actuales son de todo menos malas. Obviamente a una gran parte del público le echará para atrás una Wii U cuando compare sus gráficos con lo que se espera de las nuevas consolas. Pero también es interesante recordar que desde el Apple II hasta la Wii, pasando por PlayStation 2 o DS, sin olvidar a la primera PlayStation o la Gameboy, en prácticamente todos los momentos de la historia del videojuego, la consola más vendida resultó ser la menos potente. Así que quizás a muchos les interese la potencia por encima de otras cosas, pero a las claras queda que son los que más ruido hacen pero no los más numerosos. De hecho a menudo son los mismos que ignoraron a Dreamcast o Nintendo 64 o a XBox y Game Cube frente a las dos primeras Playstation´s pese a esa supuesta potencia superior. Así pues, en conclusión, probablemente Wii U venda mucho y Nintendo se haga de oro, pero no será gracias al público que la elevó al Olimpo del videojuego y la mantuvo en sus horas más bajas.

De Sony y Microsoft poco puedo decir que no sea: están alargando lo que ya hay. La nueva generación se hará de rogar más de lo que a algunos nos gustaría, es lógico, hay que alargar esta para rentabilizarla al máximo antes de lanzarse a los desorbitados costes de desarrollo de la próxima. Esto no sería tan malo sino fuera porque, como sabemos (y la historia ha ratificado) el mejor momento para lanzar nuevas ip´s y arriesgar viene con el lanzamiento de nuevas consolas. De modo que ahora mismo no toca más que nuevas entregas de los mismos juegos, con los mismos personajes, las mismas mecánicas, las mismas historias y, en el caso de Ubisoft, las mismas animaciones de escalada una y otra vez.

A parte de eso, Sony sigue con su rollo de meterse en berenjenales por los que no apuesta lo suficiente: ni la apuesta por Move ha sido lo suficientemente sólida y potente como para establecerlo en el mercado, ni lo están siendo sus nuevas propuestas: la idea de usar Vita como segundo control y pantalla de PS3 es muy buena, pero requiere demasiado desembolso y no ofrece los suficientes alicientes. La idea de sacar esa especie de libros interactivos de Realidad Aumentada es una apuesta por acercarse al público infantil, pero sin una estrategia que abarque más propuestas se quedará en algo anecdótico incapaz de acercar un público a una consola. Por así decirlo, quieren robar público a Nintendo haciendo lo que ellos y yendo a por sus sectores del mercado, pero sin la suficiente fuerza y diferenciación como para lograrlo. Visto así, sería más apropiado centrarse en el público consumidor de sus productos durante todos estos años y que tan buenos resultados les ha dado. Si tu competencia se va a centrar casi exclusivamente en un sector, en lugar de intentar robárselo céntrate en asegurar aquel que van a dejar descuidado. Respecto a Vita, sólo diré que su falta de proyectos llamativos en desarrollo es alarmante, y que el catálogo está corriendo el riesgo de acabar como el de PSP; con una inmensa lista de versiones menores de los juegos que funcionan en sobremesa. Por muy bien que se vea Uncharted, el juego portátil debe ir por otro camino como demostró DS con su Brain Training, Nintendogs y New Super Mario Bros.

Respecto a Microsoft, por un lado todo lo que trae es predecible: nuevos juegos de sus sagas establecidas y lanzamientos para Kinect. Es una estrategia sin riesgo, quizás para compensar el riesgo que están asumiendo en sus demás áreas. Con la presentación de la tecnología Smart Glass en el E3 así como el anuncio esta semana de Microsoft Surface, dos dispositivos que combinarán el concepto de tablet con el de portátil bajo un mismo sistema operativo compartido con ordenadores de sobremesa o teléfonos móviles. Parece claro que Smart Glass es una tecnología que viene a llenar el hueco que quedaba con XBox, uniendo la consola a todo este nuevo ecosistema. La idea es que todos tus dispositivos se encuentren interconectados y no dependas de nadie más para cualquier cosa que necesites hacer delante de una pantalla en tu día a día que no sea Microsoft. Faltará por ver si en XBox 360 se queda en una prueba anecdótica de sondeo y no despega hasta la próxima generación o si de verdad se aprovecha a corto plazo.

Desde luego ha sido un E3 interesante a nivel de conceptos. Ha sido interesante en el sentido de que las grandes del sector han comenzado a dibujar la línea maestra que seguirán durante los próximos años. Pero también ha sido tremendamente decepcionante porque de ese dibujo hemos visto muy poco hecho realidad, y porque el vacío que esto ha dejado no se ha visto rellenado por juegos que, al fin y al cabo, son la salsa de todo esto.

Sin embargo quiero lanzar un mensaje optimista. Puede que muchos se bajen del carro (Crytek se ha pasado al free to play, por ejemplo) y que otros, como Nintendo, no lo hagan pero casi. Puede que el panorama, tras el E3, resulte un tanto desolador. Yo mismo no recuerdo una época en la que me apeteciese jugar a tan pocos de los juegos anunciados. Pero, como dije antes, esto se debe al momento en que nos encontramos dentro de ese ciclo de cinco o seis años que se repite constantemente en la industria del videojuego. Y creo, o al menos es lo que quiero pensar, que con la llegada de nuevas máquinas también llegarán nuevas propuestas jugables.

Y, sino, siempre nos quedarán los indies y todos esos juegos antiguos que nos quedan por jugar.