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Crawl

Primeras Impresiones

Si estás leyéndonos, como poco estarás familiarizado con el oscuro mundo de los juegos de rol. No nos engañes, sabemos de tu secreto, pero no tienes de qué avergonzarte, que aquí todos estamos a la par. Como friki sotanero encubierto que sé que eres, no puedo dejar de recomendarte este pequeño juego.

Lo que nos propone es desde luego interesante, partiendo de los preceptos básicos del tan manido género de la espada y la brujería subterránea, se saca de la manga un sistema de juego verdaderamente atractivo: Mientras un jugador controlará al clásico héroe, con el objetivo de derrotar al temible engendro del averno de turno… los demás jugadores participarán como las bestias y trampas que pueblan la mazmorra.

Cuando no eres el valiente aventurero, manejarás a un espíritu que tiene la capacidad tanto de controlar los mil artefactos repartidos por cada nivel, como invocar su propio ejército personal de engendros de diverso pelaje. Éste es seleccionado al comienzo de la partida, y a lo largo de ésta puede evolucionar con un interesante sistema de repartición de puntos: Cuanto más evoluciona el héroe, más puntos tienen los demás a su disposición para ponerle las cosas más difíciles. El que logre derrotar al héroe, pasará a tomar su papel y a enfrentarse a sus antiguos aliados. Las traiciones están a la orden del día, y no siempre va a ser más rentable colaborar entre todos los espíritus, porque al final sólo uno será el vencedor.

Los niveles se generan de forma aleatoria, así como la disposición de las trampas y puntos de invocación. Cuando se alcanza el décimo nivel, si el jugador que controla al héroe se siente afortunado, puede intentar derrotar a la temible bestia que espera al final de su aventura. Estas fases son muy entretenidas, controlando cada jugador una parte diferente del monstruo (Sus dos brazos y su boca), haciendo de esta fase final un reto verdaderamente complejo.

Posiblemente inspirado en el juego de tablero “Descent” (Recomendadísimo), este sistema es terriblemente adictivo, sobre todo cuando hay más amigos involucrados (Hasta cuatro simultáneamente).

Crawl es esa clase de videojuego que parece predestinado al éxito en esta santa casa. A saber:

  • Gráficos pixelados preciosérrimos
  • Una jugabilidad “De la vieja escuela”: Con dos botones lo haces todo
  • Propuesta interesante, con un multijugador asimétrico bastante innovador…

Sin embargo tiene una serie de fallos que deberán corregir antes de la versión definitiva para ganarle la gloria eterna de nuestro sello de “Recomendado”.

El principal desde mi punto de vista es el desequilibrio que existe entre el héroe principal y el resto de jugadores, sobre todo al alcanzar la fase final. Existen tres intentos para derrotar al jefazo final, fracasando en el último se pierde automáticamente, incluso yendo toda la partida en cabeza. Es una verdadera lástima, porque el resto de elementos están calculados a la perfección para que las partidas sean igualadas hasta el final.

Primeras Impresiones: Crawl

Si bien cuantos más participantes la acción se vuelve más divertida, también se vuelve caótica en la mayoría de los casos, sobre todo para jugadores menos experimentados. No estaría de más incluir algún tipo de marcador extra sobre cada jugador para saber en todo momento dónde nos encontramos.

Primeras Impresiones: Crawl

Se echa en falta un modo multijugador online, que aunque nunca igualará la experiencia de compartir este juego codo con codo, es una posibilidad interesante que quizás deberían contemplar.

El último reto que deberán abordar en esta fase final del desarrollo es el ajuste de la inteligencia artificial. El nivel difícil es demasiado difícil, el normal demasiado fácil. Hasta aquí puede ser una cuestión de gustos, pero el comportamiento es muchas veces errático, quedándose atrapados en trampas relativamente sencillas pereciendo sin remedio. La experiencia está tan pensada en el multijugador que su experiencia en solitario desmejora completamente.

Primeras Impresiones: Crawl

Aún con estos defectos, la propuesta de Crawl es sólida y contiene los ingredientes para convertirse en un grandísimo juego, sobre todo para jugarlo en compañía. No he tenido el placer de probarlo con mando (Es compatible), pero seguro que la experiencia mejora y mucho, a pesar de que los controles “Normales” (Con teclado el jugador uno, con ratón el segundo, no admite más jugadores simultáneos sin mandos), aunque algo extraños al comienzo, están perfectamente ajustados.

Su grandeza reside en la capacidad de ofrecer diversión instantánea a lo largo de cada partida (Que durará una media de 30 minutos) para cualquier tipo de público. Para ello, me propuse probarlo con un amplio espectro de jugadores a los que psicoanalicé rastreramente sin su consentimiento en lo que participaban de mi experimento. Mis conclusiones son las siguientes:

Crawl

Borja Molina – Maestro inalcanzable

Contra este tipo no tenía demasiadas posibilidades. Que no hay manera oye, su capacidad de aprendizaje al teclado dejó hace muchos años de ser humana. Mientras yo sufría una paliza absolutamente vergonzosa, su gozo era palpable: El sistema de evoluciones es sencillo, pero con la suficiente profundidad para que sea divertido, los controles permiten auténticas virguerías con dos botoncitos, esa musiquilla de fondo tan “Vieja escuela”… Para él, auténtico delicatesen, con todos esos detallitos que pasan desapercibidos para la mayoría de los mortales, pero que marcan la diferencia entre un juego cualquiera y uno grande.

Álvaro Pereda – Némesis intermedio

La teoría y experiencia de juegos anteriores nos colocaba en un nivel como poco equivalente, pero ni con esas: También fui vilmente vapuleado. Mientras tanto, Álvaro gozó del ansia de coleccionismo que inspira el desbloquear nuevos elementos (Armas, criaturas, hechizos…) a cada partida, así como la ambientación general, lo cual es un logro considerable para un jugador bastante más casual que, salvo alguna excepción, no suele acercarse a este tipo de experiencias. Crawl no es exclusivo de fanáticos del píxel.

Crawl
Crawl

Xiao Ying – Dulces inicios

El reto final es uno muy especial. Mi hermana pequeña tiene 11 años, y empieza a cogerle gustillo a esto de los videojuegos. Qué mejor manera para tentarla e introducirla en este oscuro arte que incluyéndola en mi grupo de conejillos de indias.

Si bien costó un par de partidas que comprendiese del todo el mecanismo de juego, pude comprobar que realmente disfrutaba con él. Para mi regocijo pude ver reflejado en sus ojitos de neófita cómo de la confusión pasaba al puro vicio cuando lograba destronarme en el papel de héroe. Puede que incluso en el nivel más sencillo resultase un poco difícil para su edad, pero Crawl es una forma excelente de divertirse en familia y de paso, adoctrinar a los más pequeños en el camino que tanto nos apasiona: El del ocio digital.

¿Lograré engancharla del todo algún día? Aún está por descubrir, pero desde luego, este juego es perfecto para iniciar la llamita que acabe incendiando una pasión. Y de paso, compartir un rato excelente con cualquier tipo de amigo, de los más enterados a los menos espabilados, disfrutándolo en todo momento por igual. Sus puntos a mejorar no logran empañar un juego brillante en su sencillez.

Rodrigory
Rodrigory
Capaz de ver una carrera de Fórmula 1 completa SIN BOSTEZAR. Sufro la necesidad patológica de incluir gráficos y datos allá donde menos hacen falta.
Comments
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    Borja Molina
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    La verdad que fue una experiencia muy divertida, y aun con algunos defectos lo recomiendo encarecidamente sobretodo para aquellos jugadores que echan de menos esas partidas en casa con los colegas. Jugarlo con mando debe ser una delicia que no esperare mucho a probar

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