Si al igual que nosotros, os tomáis los fines de semana libres, es muy posible que no os hayáis enterado de que Team Meat, archiconocidos por el tremendo éxito de Super Meat Boy, han anunciado un nuevo proyecto llamado Mew-Genics.
Zona Indie
Aunque la web entera podría considerarse como una Zona Indie, aquí encontrarás todo lo que hemos publicado específicamente de este sector.
Desde el pasado lunes se encuentra disponible en Steam (y otras plataformas) Rocketbirds: Hardboiled Chicken. Esa batalla épica entre pájaros y pingüinos que hasta hace bien poco era una exclusiva de Sony.
Mientras estoy lejos de casa, lejos de mis seres queridos y trabajando para levantar España, hago el sacrificio máximo de HAMOR y os traigo este análisis de To the Moon. Si os da la vagancia, mi resumen: Recomendado.
La primera vez que hablamos de Hotline Miami comentaba que su OST me recordaba al Nightcall de Kavinsky en Drive, y parece que no es lo único en lo que se va a parecer a la película de Nicolas Winding Refn. A parte de su estética ochentera, tanto técnica como referencial, Jonatan Soderstrom y Dennis Wedin parecen querer crear un título de culto no sólo en el propio juego, sino también en sus tráilers.
No se vosotros pero yo estoy harto de los guiones de los videojuegos actuales. En todos has de salvar la ciudad, el mundo, la galaxia... demasiado para mi. Antes los argumentos eran más sencillos: "te han tocado los cojones los matones del barrio y tienes que acabar con ellos a hostias". Y así se hacía. Con tus puños desnudos, COMO UN ONVRE. Las únicas armas que conocías eran armas de caballeros: el puño americano, los nunchakus, un palo... armas nobles para un objetivo noble.
Major Hertz forma parte del último lote de proyectos terminados por los estudiantes del Vancouver Film School, y como su propio sobrenombre indica, se trata de un homenaje a todos aquellos héroes ochenteros llenos de testosterona y frases lapidarias. Además, y esto es importante, ES GRATIS.
Utilizar el videojuego como resorte para activar la conciencia social ante un problema determinado no es nuevo. Ahí están los serious games o la gente de Molleindustria intentando plasmar las injusticias sociales del planeta con la ayuda de píxeles. Sin embargo, no recuerdo ningún proyecto cuya propuesta (a priori, claro) conjugue de manera tan natural la denuncia social con el propio lenguaje del videjuego como este iBeg.
El auge de la escena independiente y la llegada de nuevos dispositivos táctiles está llevando a las aventuras gráficas y los point & click a una segunda juventud. He perdido la cuenta de la cantidad de títulos de estas características que llevamos este año, pero pocos me han atraído tanto como este Reperfection.













