Tipos con estética steampunk que llevan monóculo, alienígenas con un jersey tremendamente parecido a uno que me hacía ponerme mi madre de pequeño y robots multibrazo que sujetan mariposas. Algo así no puede fallar.
PC y Otros
Desde ayer se encuentra disponible IndieGameStand, la nueva plataforma de distribución de títulos independientes, que cuenta con el gran aliciente del "paga lo que quieras".
Vamos a ver ¿Que os dije yo hace apenas tres semanas? Exacto, que había que apoyar el nuevo Broken Sword de pinta horrible para que con el dinero sobrante hicieran un nuevo Beneath a Steel Sky ¿Y que habéis hecho vosotros? Ya os lo digo yo: NADA. Amasar dinero bajo el colchón mientras los pobres desarrolladores no conseguían llegar a ese milloncete de dólares necesario con el que financiar una aventura gráfica de tanto coste como este proyecto. Me abochornáis.
Los Reyes llegaron anticipadamente este año con el anuncio de un nuevo XCOM: Enemy Unknow para esta generación. Muchos fuimos los que pusimos cara de "habrá que verlo" cuando leímos que mantendría las constantes que hicieron grandes a los títulos de la saga original, pero diez meses llenos de imágenes, declaraciones y vídeos nos han disipado las dudas sobre sus intenciones y ahora sólo queda comprobar el resultado. Habemus demos de XCOM: Enemy Unknown.
No hace falta decir mucho más que lo que está en el título de la noticia, pero vamos a intentarlo.
Hay algo que atrae irremediablemente de Thirty Flights of Loving; el poder vivir una gran experiencia de juego y un salto adelante en la narrativa en los menos de 15 minutos que dura. Será ese también su principal handicap para muchos, el pagar por algo que dura menos que los anuncios de Antena 3. Pero independientemente de cómo lo perciba cada uno, es indudable que estamos ante una obra necesaria para el crecimiento del videojuego como medio para contar una historia.
Parece evidente que el mayor problema de Kickstater es su propia condición de absoluta dependencia del usuario/mecenas y de la visión de éste a la hora de valorar un proyecto. No se como será la cosa entre los que se dedican a financiar novelas y obras de arte pero estoy seguro de que ninguno se deja llevar tanto por la nostalgia/hype como el aficionado a los videojuegos. Algunos de nosotros corremos a desembolsar lo que nos pidan cuando el que lo hace es Tim Schaffer o Brian Fargo, pero al mismo tiempo corremos el riesgo de dejar de lado propuestas que no están amparadas por grandes nombres. Hoy me he propuesto que esto no le pase a Blackspace.
Ayer se lanzó al mundo Torchlight II, pero yo no me enteré porque llevo toda la semana trabajando como si no hubiera un mañana, y lo mejor es que puede que no lo haya, porque me podría dar un infarto o ser atacado por una jauría de perros salvajes en mi barrio. Que también te digo que es poco probable porque vivo más o menos en el centro de Madrid y perros salvajes pocos, pero quien sabe tal y como está la vida, porque perros salvajes no veré pero hoy me he cruzado en el metro con un grupo de adolescentes que eran lo más parecido a los pandilocos de Final Fight y yo no soy el jodido Haggar.













