Heaven’s Vault: Rumbo a las estrellas

Javier Alemán

Me da la sensación de que el tipo de comportamiento temerario que tenemos en esta web a veces hace que rocemos el delito. ¿Cómo es que no hemos hablado de 80 Days por aquí? ¿Tan a lo loco vamos, tanto odiamos a nuestros lectores? Tras ser probablemente uno de los mejores videojuegos jamás aparecidos en formato móvil y aparecer luego en ordenadores de sobremesa, estaba claro que la gente de Inkle había encontrado un filón en su propia manera de contar historias, en su atrevimiento por no conformarse con hacer videojuegos sencillos y rápidos para móviles. Así que en lo que rezo para que de repente se invente el viaje en el tiempo y podamos publicar una crítica de 80 Days, déjenme que le cuente lo nuevo que tienen entre manos.

Heaven’s Vault es el primer título en el que se atreven a salir de la aventura de texto, y nos propone viajar a través de Nebula: un conjunto de ríos que fluye entre lunas y civilizaciones desaparecidas, llevando agua y aire a paisajes abandonados y apenas explorados. Nadie ha descubierto si esta maravilla geográfica tiene un final, si hay un destino en el que acabar. Nadie, hasta que empezamos nosotros a jugar, claro.

Heaven's Vault

Nuestra protagonista, Aliya “El” Elasra, y su robot y ayudante malencarado van a descubrir la verdad que yace entre las ruinas de los mundos más antiguos de Nebula. Para ello navegaremos con ellos ríos de luz estelar, investigaremos como arqueólogos y tendremos que aprender y traducir lenguajes perdidos (una mecánica que se achaca a No Man’s Sky pero que aparece antes en Out There…)

¿Y cómo se juega a esto, a falta de un vídeo que nos lo muestre? Parece que como una aventura pura y dura en 3D con entornos en 2D. Investigando, traduciendo y hablando con todo tipo de personajes variopintos que nos encontremos.

Saldrá en consolas, móviles y PC, pero todavía le queda mucho. No duden en que volverán a verlo por aquí.

Entradas relacionadas

About
Javier Alemán
Co-administrador de Nivel Oculto. Escribo libros y vivo una hora por detrás del mundo civilizado. Una vez Juanma me emborrachó en un restaurante alemán.

Dejar un comentario

Send this to a friend