Emily is away too: No se puede volver

Javier Alemán

En esta web aún no hemos hablado de Emily is away y yo no voy a abrir ese melón ahora mismo. Si no lo han jugado les invito a hacerlo, que para algo es gratuito, y así se ahorrarán mi insufrible perorata sobre el paso del tiempo, el furioso primer amor, la juventud que nunca vuelve, el terrible einmal ist keinmal y la vida en tiempos del Messenger y Myspace. Desde luego puede que fuera un título algo tramposo (¿cómo no llegarnos al corazón con esos lugares comunes y esa nostalgia tan poderosa?), pero el trabajo de diseño de Kyle Seeley fue más que encomiable: un simulador conversacional que emula el AOL Messenger (aquí no le dimos tanto) y una historia que se ramifica en base a dos o tres decisiones y generaba varias diferencias importantes en los cinco capítulos que duraba.

Pues vuelve.

Emily is away too es la “continuación espiritual”, que lejos de perseguir la historia que ya vivimos en el anterior, desarrolla una nueva para la ocasión. Con dos nuevas “Emilys” con las que interactuar y un par de añadidos muy interesantes.

La idea es que ahora la aplicación se comporte de una forma más cercana a la real, con más opciones de personalización y con algo de coqueteo transmedia: podremos acceder a enlaces en Youtube y transferir archivos. ¡Transferir archivos! ¿Quién no ha tratado de ligar (torpemente) haciendo de Rob Gordon en los 2000, pasando un mp3 en vez de una cinta de cassette?

En fin, no dejen que me ponga sensible. Porque está claro que Emily is away too va a funcionar a poco que no repita demasiado los esquemas del anterior. Es la misma historia que nos llevamos contando desde que pasamos la veintena, la misma añoranza de nuestras torpezas y nuestra inocencia que repetiremos en el camino hacia la tumba. Sólo que llegará un poco antes: a principios de 2017.

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Javier Alemán
Co-administrador de Nivel Oculto. Escribo libros y vivo una hora por detrás del mundo civilizado. Una vez Juanma me emborrachó en un restaurante alemán.
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    Maricella
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    Siempre quise que hicieran una versión de este juego desde el punto de vista de Emily… Yo al menos como mujer no me sentí identificada con el protagonista en la primera parte. Me temo que no pasará nunca 🙁

    • Javier Alemán
      Javier Alemán
      Responder

      Pues tienes toda la razón del mundo, Maricella. Muchas veces los tíos nos dejamos enamorar por estas cosas que hemos vivido y no reparamos en eso…

      Ahí queda tu idea, por si alguien quiere cogerla 😀

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  • […] Emily is Away también representaba una mensajería instantánea, aquella de MSN Messenger, que mi generación experimentó en la adolescencia. El juego no sólo crea una atmósfera nostálgica al recrear ese ambiente de nicks de colores, frases de canciones y avatares de Linkin Park, sino que también es capaz de plasmar cómo se producían las interacciones sociales, en este caso privadas, en aquella plataforma.  […]

  • […] en el mundo del videojuego. ¿Quién no ha pasado por algo similar a lo que el protagonista de Emily is Away o Nina Freeman en Cibele? ¿Quién no ha vuelto a casa, consumido en ese periodo entre el inicio de […]

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