Pasear por Belín y encontrarte a un tipo vestido completamente de negro y ataviado con una máscara no es algo extraño. Cualquiera que haya estado en la capital alemana sabe que es un lugar donde puedes pasar de tomarte un Bratwurst a acudir a una fiesta privada en un antiguo búnker al que se accede a través de una alcantarilla. Lo nuevo de toda esta situación es que el tipo de negro tiene como objetivo destruir una de las múltiples cámaras que en la actualidad pueblan la ciudad, y gracias a ello, ganará puntos en un juego llamado Camover.


