Dejemos las cosas claras: soy un puto treinteañero. Así que si os cuento que en un momento de mi vida creí que Gauntlet era la versión arcade de la serie Dragones y Mazmorras os lo tenéis que creer. Imaginad mi desconcierto cuando me enteré que no, que no tenía nada que ver y que lo habían hecho unos japoneses ¿Japón, eso no era lo del Kung-Fu? Y hasta hoy dura mi confusión.


