He de reconocer que más allá de Murakami y Gosht in the Shell, Japón sigue siendo para mi ese lugar donde se venden bragas usadas en máquinas de vending. Reconozco sin embargo que tienen algunas cosas interesantes: lugares don de ir a acariciar gatos, los Maid Cafe, el karaoke donde paraba Bill Murray en Lost in Traslation y su cultura del videojuego. Dado el lugar donde nos encontramos, vamos a centrarnos en esto último.


