Una tarde de sábado cualquiera en el año de 2010 de nuestro señor. Como pareja de intachable conducta que somos, mi señora y yo nos dirigíamos diligente al cine mas cercano a ver la última obra del, otrora, magnífico Tim Burton. Nada menos que una revisión del clásico de Lewis Carrol, Alicia en el País de las Maravillas.


